Jornada histórica para los metales. El oro y la plata sufren este viernes su mayor caída en décadas, marcando un giro drástico de un rally frenético que elevó los precios a máximos históricos ante la preocupación por la devaluación de las divisas, la independencia de la Reserva Federal tras la nominación de Kevin Warsh para liderar el ente por parte de Donald Trump, las guerras comerciales y las tensiones geopolíticas.
El contagio se extendió en el sector: el platino retrocede 19% y el paladio, 16%.
En el caso del metal amarillo -que el jueves se había disparado a casi US$ 5.600-, el valor cayó 12% a alrededor de US$ 4.800 por onza, colocándose en vías para marcar su peor registro diario desde 1983, a medida en que los inversionistas buscan activos refugio en medio del tormento global y los temores por la inflación.
La plata, en tanto, registra un desplome de 34%, una caída intradía jamás registrada en la histotia. El cobre cayó un 3,4% en Londres, retrocediendo desde el máximo histórico del jueves.
“Es un comportamiento clásico de ‘techo de mercado’”, dijo Tom Price, analista de materias primas de Panmure Liberum, según consignó el Financial Times. “Hay confusión e incertidumbre. Todo el mundo está buscando claridad”.
Los movimientos extremos del jueves y viernes coronaron un mes que ha sido “el mes más volátil en la historia de los metales preciosos”, agregó Nicky Shiels, analista de MKS Pamp.
“Lo impensado está ocurriendo a diario”
La agitación global -de Venezuela a Groenlandia y Irán- y una creciente preocupación por la imprevisibilidad de Trump han empujado a los inversionistas a refugiarse en metales preciosos.
“Lo impensado está ocurriendo a diario”, dijo Shiels. “El rally era, obviamente, demasiado y demasiado rápido”, añadió.
En sentido contrario se ha desempeñado el dólar que, después de semanas a la baja, ha logrado repuntar en la jornada.
Algunos inversionistas sostienen que una Fed liderada por Warsh -considerado un economista más ortodoxo que otros candidatos potenciales- probablemente mantendría una postura más firme frente a la inflación. Los temores a una depreciación del dólar han sido uno de los principales argumentos de los alcistas del oro durante el último año.
Las acciones de mineras de metales preciosos también se hundieron tras un avance de varios meses: las neoyorquinas Newmont y Barrick Mining caían 10%. En Londres, Fresnillo retrocedió 5%.
En Asia, medidas de la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) para enfriar el rally de los metales también están comenzando a surtir efecto. La entidad dijo que el viernes suspendió 10 grupos de cuentas de trading, luego de un anuncio el jueves en el que advirtió a los participantes del mercado que tomaran medidas para “invertir racionalmente” y mantener la estabilidad.
“Cabe esperar una volatilidad elevada dada la extrema acción de precios que la precedió”, dijo Arun Sai, estratega senior multi-activos de Pictet Asset Management. La firma mantiene su tesis de que el oro se beneficiará de la diversificación de los administradores de reservas de bancos centrales y de otros inversionistas.
Charles-Henry Monchau, CIO del banco suizo Syz, señaló que las caídas parecían reflejar una “capitulación del lado comprador” tras los movimientos más extremos del oro —en relación con su promedio de largo plazo- en décadas.
Esto, junto con un salto en la volatilidad implícita, sugiere “que el mercado está excesivamente sobrecomprado en el corto plazo, lo que exige una postura más cauta”, añadió.