Para los inversionistas los esfuerzos por resolver la crisis crediticia en Europa todavía parecen ser insuficientes. Las compras en el mercado de valores se han mantenido en niveles bajos y los principales índices accionarios aún no recuperan lo perdido en los últimos cuatro meses.
En este período, poco más de US$ 2,05 billones se han perdido entre las bolsas de Francia, España, el Reino Unido, Italia, Alemania, Portugal y Grecia, en términos de capitalización bursátil.
Las correcciones de los mercados europeos oscilan entre 11%, en el caso del Reino Unido, y 44%, para el caso de Grecia, que ha sido por lejos el país más castigado.
A los constantes desacuerdos de los políticos del Viejo Continente, se suman algunos datos económicos propios de una recesión, como la producción industrial -que en septiembre registró su peor caída desde 2008- así como también el índice de manufactura y sentimiento, que también decepcionó al mercado. En noviembre, además, el índice de confianza del consumidor cayó por quinto mes consecutivo.
Es así como la combinación entre los malos indicadores económicos, sumado a la falta de una solución eficaz a los problemas de Europa, ha logrado mantener a las bolsas en negativo.
Pero el foco de la atención está, por supuesto, en Italia y en el peligro que representa para el mercado el que cayera en una cesación de pagos.
Para muchos, el cambio de gobierno en Italia es una fuerte señal de que el país estaría en situación de salir de sus crisis, aunque al mismo tiempo, algunos bancos de inversión, como Barclays, ya ha expresado un parecer contrario. La institución afirmó la semana pasada que, por sí sóla, Italia no podría resolver su propia crisis.
Por otro lado, en un informe Barclays argumentó que el éxito en el manejo de la crisis de la zona euro dependería en gran medida al desarrollo de una visión más coherente del panorama post-crisis. “Los mercados y los formuladores de políticas necesitan de una mayor claridad sobre el final del juego del drama financiero europeo a nivel institucional, sin el cual los mercados difícilmente se calmarán”, señala expresamente el informe.