Los próximos días serán clave para el proyecto de extensión de la Ruta Interportuaria en la Región del Biobío, pues el Ministerio de Desarrollo Social debiera entregar la Recomendación Satisfactoria (RS) a la infraestructura que, por su ubicación y conectividad, es considerada estratégica para reactivar el desarrollo productivo, la competitividad logística y la reindustrialización de la Región del Biobío.
El estado de avance de la iniciativa fue detallado por el seremi de Obras Públicas en el Biobío, Hugo Cautivo, al Consejo Logístico Portuario, instancia que reunió al municipio de Talcahuano, la Mesa Comex, trabajadores portuarios y la CChC de Concepción. “Hemos avanzado en la resolución de brechas y observaciones técnicas, y hoy nos encontramos a la espera de una respuesta que podría concretarse en los próximos días, ya sea a través de una formulación de observaciones, o bien, que se conceda el RS definitivo”, señaló Cautivo.
El seremi agregó que, en caso de haber reparos desde Desarrollo Social, el compromiso es subsanarlos con celeridad, dada la complejidad técnica y la cantidad de actores privados involucrados en el trazado vial.
Macrozona internacional
Para el sector privado, destrabar esta inversión es un paso urgente para contrarrestar el golpe económico que significó el cierre de la Siderúrgica Huachipato y potenciar el comercio exterior.
Richard Zapata, presidente del Comité de Infraestructura Pública y Contratistas Generales de la CChC Concepción, enfatizó el impacto económico de la iniciativa más allá de los límites regionales. “La extensión de la ruta no sólo beneficiará al Biobío, sino también a otras regiones como Ñuble y La Araucanía. Incluso aportará en esta visión macrozonal que tenemos de llegar hasta Neuquén y Bahía Blanca, en Argentina”, destacó.
El dirigente gremial subrayó que esta interconexión es vital para dotar a los terminales marítimos de la infraestructura necesaria para entregar un servicio competitivo que logre "reactivar la industrialización de la zona".
En términos operativos y de eficiencia, el proyecto busca ampliar el eje vial para optimizar la accesibilidad de carga hacia el puerto de San Vicente y dar continuidad estratégica al borde costero. Esto permitirá una cadena logística más fluida y mitigará las externalidades negativas al evitar el tránsito de camiones de alto tonelaje por el área urbana de la ciudad.
De conseguir la aprobación técnica (RS) en los plazos estimados, las proyecciones de las autoridades y los gremios apuntan a iniciar el proceso de expropiaciones durante este año, lo que despejaría el camino para comenzar la ejecución de las obras en 2027.