Duro revés sufrió la agenda de infraestructura en la Región de Coquimbo, luego de que el Panel Técnico de Concesiones confirmara la caída del proyecto de la Circunvalación Coquimbo-La Serena. El organismo rechazó la propuesta de modificación del contrato de la Ruta 5 Norte Los Vilos-La Serena, la cual buscaba incorporar una autopista de 39,74 kilómetros en el sector oriente de la conurbación, incluyendo un túnel de 1,8 kilómetros y diversos enlaces a desnivel.
El dictamen definitivo, concluyó que la propuesta no cumplía con la normativa vigente tras detectar “discrepancias económicas insubsanables”.
En el detalle, la entidad técnica determinó que el hecho de que los costos de conservación y mantenimiento no provinieran de un proceso competitivo (como el caso de una licitación) y careciera de referencias de mercado, impedía cumplir con la exigencia legal de que las compensaciones resulten en un Valor Presente Neto (VPN), igual a cero. Asimismo, el organismo señaló que la tasa de descuento del 6,43% real anual, propuesta para aplicar a los flujos financieros, no contaría con una justificación adecuada basada en las consideraciones de riesgo o en proyectos de similar envergadura.
Por ello, el Panel concluyó que el Acuerdo Marco sometido a su conocimiento no cumple con los requisitos del artículo 20, numeral 4, en relación con el artículo 19 (incisos sexto y séptimo) de la Ley de Concesiones, imposibilitando un pronunciamiento favorable.
Alerta en el sector privado y autoridades locales
La decisión generó inmediata repercusiones entre los principales actores productivos de la zona. Ricardo Guerrero, gerente de la Corporación Industrial para el Desarrollo de la Región de Coquimbo, calificó el pronunciamiento como “desalentador”, recordando que el gremio había advertido hace tres años esta situación dado el alto costo de la iniciativa. “No se puede crecer con una carretera que divide las ciudades, retrasa el desarrollo y aumenta los riesgos”, puntualizó Guerrero.
En una línea similar, el presidente de la Multigremial Región de Coquimbo, Marcos Carrasco Barahona, acusó la pérdida directa de cuatro años de trabajo técnico y financiero. Si bien reconoció que el proyecto original presentaba deficiencias estructurales —como la falta de solución a los accesos al puerto, el impacto en el Sitio El Olivar y el costo de expropiaciones millonarias—, criticó que el rechazo no viniera acompañado de una alternativa operativa inmediata y solicitó un plan de acción público en un plazo máximo de 30 días.
Desde la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) en La Serena, su presidente Giovanni Innocenti Guzmán, aclaró un punto clave del dictamen: el Panel no cuestionó el interés público de la obra, sino que planteó observaciones puramente financieras y contractuales que obligan a fortalecer la renegociación. Innocenti advirtió que volver a "fojas cero" significaría una espera adicional de más de tres años y poner en pausa más de US$ 329 millones en inversión pública.
Por su parte, el gobernador regional, Cristobal Juliá, apuntó sus críticas al nivel central, acusando “una falta de prolijidad técnica y gestión efectiva en una obra clave”. La autoridad regional emplazó directamente a la ministra de Obras Públicas, Jessica López, asumir responsabilidades políticas argumentando que “la zona no puede seguir apagando el costo de la indecisión de un gobierno centralista”.
El futuro de la concesión
Tras la dura resolución técnica, la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) informó que se encuentra analizando el informe. La cartera precisó que, si bien respeta el pronunciamiento técnico, mantiene intacto su compromiso con la materialización del proyecto.
En este complejo escenario, el MOP aseguró que evaluarán "las alternativas disponibles dentro del marco normativo correspondiente" para avanzar en una solución que resguarde el interés fiscal y se logre ejecutar en el menor plazo posible.