Tras dos jornadas de intenso despliegue en la Región de Los Lagos, la Gobernación Marítima de Puerto Montt dio a conocer que fueron rescatados los cuerpos de los seis tripulantes fallecidos del "Koñimo I", embarcación que, por razones que son investigadas, se hundió en aguas del Estuario del Reloncaví, dando por finalizadas las labores de búsqueda y salvataje.
El siniestro, registrado la madrugada del martes en el sector de Ralún, dejó a dos sobrevivientes, quienes en las primeras horas, lograron llegar a la orilla por sus propios medios tras el hundimiento del catamarán. El resto de la tripulación fue buscado intensamente por equipos de las policías y de la empresa Salmones Austral, para quienes el equipo siniestrado había prestado servicios de mantenimiento de las jaulas del centro de cultivo que la compañía mantiene en esa localidad.
El cierre del operativo
Las buenas condiciones climáticas, y los equipos de buzos tácticos y robots submarinos contribuyeron a las tareas de recuperación. En el operativo participaron cerca de 90 personas, incluyendo efectivos de la Armada, la Brigada de Homicidios de la PDI y equipos especializados contratados por la industria, operando con tecnología de sonares para rastrear el casco, que yace a unos 40 metros de profundidad.
Tras la recuperación de las víctimas, el foco se traslada ahora a la investigación penal y técnica. La fiscalía local, encabezada por María Angélica de Miguel, instruyó a la PDI las diligencias para esclarecer la dinámica de los hechos. Según el testimonio que han entregado los sobrevivientes y las primeras pericias, el accidente ocurrió mientras la tripulación se encontraba descansando, lo que explicaría por qué los cuerpos no portaban chalecos salvavidas.
La investigación
El siguiente hito en la investigación será recuperar la nave desde la profundidad. Una vez reflotada y sacada del agua, será sometida a peritajes mecánicos y estructurales que permitan determinar por qué se fue a pique estando fondeada.
Paralelamente, la autoridad marítima mantiene activos los protocolos de control de contaminación. Se realizan labores de contención y recuperación de hidrocarburos en el área del naufragio, con el objetivo de mitigar cualquier impacto en el ecosistema marino del estuario, una zona de alta sensibilidad ambiental y productiva para la industria acuícola nacional.