En las próximas 72 horas, ingresarán dos sistemas frontales que afectarán desde la zona central hasta sur del país. Autoridades de las regiones más golpeadas por las precipitaciones de los últimos días, se preparan para evitar afectación de las comunidades e infraestructura, pues el pronóstico de lluvia e isoterma alta, sumado a la saturación de los suelos, podría propiciar derrumbes, remociones de masa y un nuevo aumento en los caudales de los ríos.
Según explicó Arnoldo Zúñiga, meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile, el primer frente “está llegando este miércoles en la noche, abarcando desde Aysén, con algunas nevadas, hasta la Región del Biobío. Posteriormente, para el jueves, sigue avanzando al frente hacia el norte, abarcando desde Ñuble hasta la región del Maule. El viernes en tanto, se localizaría entre O'Higgins, incluso hasta Coquimbo y el sector sur de Atacama, pero con rangos normales para la época”.
En la Región del Biobío, tras un Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), el delegado presidencial Regional, Julio Anativia, señaló que “mañana traerá lluvias de hasta 60 milímetros (ml) en costa y hasta 80 ml en la cordillera, además de vientos de hasta 70 km/h (…) Esta situación nos mantiene en alerta y coordinados ya que se presentan peligros de desborde de ríos, de remociones de tierra y otras situaciones de riesgo que pueden dar a lugar por este sistema frontal”.
Como parte de las medidas de prevención, anunció la suspensión de clases para este jueves en todos los establecimientos educacionales de la Región del Biobío.
Por su parte, el director regional de Senapred en Biobío Alejandro Sandoval, precisó “la altura de la isoterma estará sobre los 2 mil metros, lo que provocará que llueva en zonas donde actualmente hay nieve, aumentando el cauce de todos los ríos y pudiendo activar los más de 1.900 puntos críticos identificados en la región”.
Embalses y rutas
Respecto a la infraestructura y el control de caudales, explicó que el embalse Ralco cuenta con 28% de capacidad disponible y que “ha permitido de alguna forma evitar que el cauce del río Biobío aumente”. Sobre el resto de la red hídrica, aclaró que "los embalses Pangue y Angostura son centrales hidroeléctricas que funcionan con una cota establecida. Estos embalses funcionan relativamente llenos alrededor de 90% (de su capacidad) porque ese es su diseño de funcionamiento como centrales de pasada, que no regulan el cauce del (río) Biobío".
Actualmente, el afluente registra cerca de 5.200 m3/s en su desembocadura, por lo que remarcó que si este presenta un aumento del caudal “es exclusivamente producto del deshielo y de las precipitaciones que están cayendo en cordillera y a través de todos los afluentes que tiene el río Biobío”.
En paralelo, en la Región de Ñuble, los equipos del Ministerio de Obras Públicas continúan monitoreando y rehabilitando caminos. El seremi de Obras Públicas, Luis Carrasco, valoró el trabajo en terreno afirmando que "gracias al despliegue permanente de nuestros equipos hemos logrado reducir las afectaciones viales a sólo cuatro rutas enroladas en toda la región, todas con vías alternativas operativas, por lo que hoy no existen personas aisladas”.
Zúñiga detalló que en Ñuble el registro de las “últimas 24 horas es que cayeron 12.1 ml en la Estación Chillán, llegando a un acumulado de lluvias durante el mes de julio de 596.8 ml, lo que se traduce en un superávit de lluvias de 43% con respecto a igual periodo del año anterior, y un déficit de 8% respecto a un año normal”.
Caminos cordilleranos
El seremi Carrasco mencionó además que desde la “Dirección General de Aguas (DGA) mantenemos un monitoreo permanente de la red hidrométrica y podemos informar que todas las estaciones se encuentran bajo los umbrales de riesgo de desborde. Incluso el río Perquilauquén, que se mantiene en Alerta Azul con un nivel de 2,55 metros, continúa estabilizándose y está muy por debajo de los 3,5 metros que representan riesgo de desborde”.
Por su parte, las autoridades de Maule han estado alerta a la afectación de infraestructura de conectividad como el puente del río Mataquito que este martes se desbordó tras un aumento del caudal, sin que se interrumpiera el tránsito por la Ruta 5.
Respecto a las medidas adoptadas en los sectores cordilleranos, el delegado presidencial provincial de Curicó, Óscar Águila, informó se mantiene el cierre preventivo de cuatro rutas: la Ruta J-65 en Curicó, la Ruta J-25 en Teno, la Ruta J-55 en Romeral y la Ruta K-275 en Molina. Esta restricción regirá exclusivamente para turistas y personas que quieran acceder a segundas viviendas, manteniendo el tránsito habilitado para residentes y trabajadores de dichos sectores, y estará vigente hasta que las condiciones climáticas y de seguridad permitan su reapertura.