Hace un tiempo que la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (ACTI) viene pensando en cómo potenciar la exportación de servicios informáticos. En este contexto, un grupo de socios del gremio encargó al economista y decano de Escuela de Política Pública de la London School of Economics (LSE), Andrés Velasco, un estudio que analizara las brechas y oportunidades para incrementar estas exportaciones, que están estancadas en un 22%, respecto del total producido en el país.
El reporte Catalyzing Chile’s Digital Export Potential fue presentado por Velasco -quien se conectó de forma remota a un evento organizado por la ACTI, AmCham Chile, la Sofofa y LSE- el cual concluyó que las exportaciones de servicios informáticos son inferiores a las de otros países de la región, como Argentina, Costa Rica y Uruguay, a pesar de liderar en competividad digital e infraestructura tecnológica y contar con una capacidad productiva comparable o superior a la de estas economías.
El reporte identifica las principales brechas y entrega recomendaciones de políticas públicas para abordarlas. Para ello, aplicó el marco de diagnóstico del crecimiento de Hausmann-Rodrik-Velasco a datos de empresas, aduaneros, de comercio internacional, además del análisis del Comercio en Valor Añadido (TiVA, por su sigla en inglés) de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y entrevistas a actores públicos y privados.
El presidente de la ACTI, Francisco Guzmán, dijo que, con el estudio, buscan “generar evidencia y análisis independiente” para fortalecer la capacidad exportadora en servicios digitales y capturar una mayor participación en el mercado global, además de contribuir a la construcción de una agenda de largo plazo para el desarrollo de la economía digital e impulsar una “estrategia integral”.

Brechas
En 2024 Chile exportó US$ 640 millones en servicios informáticos (5,4% del total de las exportaciones de servicios), frente a US$ 2.200 millones de Costa Rica (13,7%), US$ 1.200 millones de Uruguay (17%) y US$ 2.700 millones de Argentina (15,6%).
En tanto, la exportación de servicios digitalmente prestados (DDS, por su sigla en inglés) representó el 33% del total de las exportaciones de servicios de Chile (US$ 3.900 millones), detrás de Brasil (US$ 30.700 millones), Costa Rica (US$ 9.200 millones), Argentina (US$ 8.200 millones) y Uruguay (US$ 3.800 millones).
De acuerdo con el estudio, el principal obstáculo no es la capacidad productiva del país, sino “la orientación exportadora”. Citando al TiVA, señala que el valor agregado doméstico per cápita en servicios informáticos en 2022 alcanzó US$ 201 en Chile, US$ 203 en Costa Rica, US$ 143 en Argentina y US$ 135 en Brasil; pero Chile solo destina el 17,5% de este valor agregado a mercados externos, mientras que Costa Rica, el 47,2% y Argentina el 28,2%. “Esto sugiere que el sector de los servicios digitales de Chile está relativamente centrado en el mercado interno”, consigna el reporte.
El análisis también identifica fallas de coordinación, por ejemplo, la dificultad de las empresas para encontrar clientes en mercados internacionales. La proporción de firmas TIC -tecnologías de información y comunicación- que reportaron este obstáculo aumentó de 24% en 2015 a 42% en 2022.
Se suma un entorno tributario “desfavorable”. En Costa Rica y Uruguay, los exportadores TIC operan bajo regímenes de zonas francas, con tasas de hasta 0%, y Argentina tiene incentivos específicos para la economía del conocimiento, con una tasa preferencial de 15%. En tanto, Chile no posee un esquema equivalente para este tipo de exportaciones.
A nivel de subsectores, las mayores brechas se concentran en consultoría profesional y de gestión, donde Chile registra un déficit de US$ 457 per cápita respecto del promedio de Costa Rica, Uruguay y Argentina, y en servicios TIC, con una diferencia de US$ 242 per cápita. “Estos dos subsectores representan el 92% de la brecha total de US$ 725 per cápita”.
Propuestas
Para enfrentar este escenario, el informe plantea cuatro recomendaciones de política pública. Entre ellas, fortalecer la “infraestructura estadística” para medir los servicios digitales y resolver las fallas de coordinación mediante medidas específicas de promoción de las exportaciones.
Propone crear un “enviado presidencial para la economía digital” y reformas al régimen tributario, como incentivos para exportadores de la economía del conocimiento y un portal único de impuestos para exportaciones digitales.
Guzmán agregó que la ACTI continuará impulsando una agenda público-privada para fortalecer la competitividad digital del país y “avanzar en la construcción de una futura Ley de Economía Digital, que permita consolidar una visión de largo plazo para el desarrollo de exportaciones tecnológicas, infraestructura digital, inteligencia artificial e innovación”.