Nueva Delhi se transformó por cinco días en el escenario de una cumbre internacional de inteligencia artificial (IA) -al igual que París en 2025- a la que acudieron los principales representantes globales de esta industria, como Sam Altman, de OpenAI, Darío Amodei (Antropic), y Sundar Pichai (Alphabet).
La conferencia Cumbre de Impacto de la IA, fue inaugurada el 16 de febrero pasado por el primer ministro Narendra Modi y busca acordar una "hoja de ruta compartida para la gobernanza y colaboración global de la IA, la que se espera se de a conocer este viernes.
Una de las metas de Modi es posicionar a la India como el líder en el desarrollo de esta tecnología del sur global, esperando que países emergentes que no quieren abanderarse con ningún bloque tecnológico -Estados Unidos o China- se sientan identificados con este llamado. Este país ya ha recibido inversiones de US$ 50 mil millones en IA.
"La IA es como el GPS. Puede mostrar la dirección, pero hacia dónde queremos ir debe decidirlo nosotros”, señaló Modi en su discurso, según consignó Bloomberg.
En una línea similar, el secretario general de la ONU, António Guterres planteó que “el futuro de la IA no puede decidirse por un puñado de países ni dejarlo a merced de unos pocos multimillonarios", dijo.
En tanto, el CEO de la francesa Mistral AI, la única empresa fuera de Estados Unidos y China que compite en las ligas mayores de esta tecnología, Arthur Mensch, señaló en Nueva Delhi, que “Nos enfrentamos a una concentración excesiva de poder en inteligencia artificial", y agregó que “la IA va a cambiar de manera bastante profundamente la forma en que se gestiona la economía en los próximos años.
En la oportunidad, la startup india Sarvam presentó su propio modelo de IA diseñado desde cero para la India. El servicio es por voz y accesible a través de casi dos docenas de idiomas indios, en un país de 1.450 millones de habitantes donde la gran mayoría no sabe leer, escribir ni teclear en inglés.
"La soberanía importa mucho más en la IA que construir los modelos más grandes", dijo el cofundador Vivek Raghavan en un evento en Nueva Delhi, publicó Bloomberg.
Acceso y regulación
La jornada del jueves estuvo marcada por dos temas: el acceso universal y democrático a la IA y la regulación “urgente”, que fueron mencionados por figuras como el presidente de Francia, Emmanuel Macron y Altman de OpenAI.
"La democratización de la IA es la mejor manera de garantizar que la humanidad prospere", dijo en su intervención en la cumbre el ejecutivo de la empresa creadora de ChatGPT y agregó: "Esto no quiere decir que no necesitemos ninguna regulación o medida de seguridad. Es obvio que las necesitamos, urgentemente", consignó una nota de DW.
En tanto, Macron llamó a definir las "reglas del juego" de esa tecnología y pidió a las plataformas, los gobiernos y los reguladores "que trabajen juntos para hacer de internet (...) un espacio seguro".
En tanto, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en una alocución enfocada en el acceso democrático a la IA, señaló que "sin una acción colectiva, la inteligencia artificial agravará las desigualdades históricas" y añadió que cuando “unos pocos” controlan los algoritmos, “no estamos hablando de innovación, sino de dominación".
Traspiés
La Cumbre no estuvo exenta de problemas. Previo a su inició, el cofundador de Microsoft, Bill Gates, quien daría uno de los discursos principales, optó por excusarse de participar, debido a su vinculación con el caso de Jeffrey Epstein en EEUU.
Los errores alcanzaron a Modi en el escenario. El primer ministro invitó a Pichai, al presidente de Microsoft Corp., Brad Smith y a otras 11 personas para una foto de grupo en el salón principal del evento. Mientras Modi y los demás se tomaban las manos por encima de sus cabezas, Altman y Amodei -rivales en la carrera por la IA- se negaron a tomarse de la mano, situación que rápidamente se viralizó en las redes sociales a nivel global.
Además, una universidad privada fue expulsada de la exposición de IA tras presentar un perro robot fabricado por la empresa Unitree, con sede en Hangzhou, China, como su fuera propio.