La pelea sin cuartel que libran en varios frentes en tribunales los hermanos Andrea Pamela y Marcos Hites Palombo -todo por la herencia y patrimonio dejado por el padre de ambos, el fallecido empresario Alex Hites- está teniendo una pausa obligada desde hace algunos meses.
Al menos en lo que se refiere a una de las causas civiles que rondan esta pelea, la que entabló el ex abogado de Pamela Hites, Juan Pablo Hermosilla, alegando por el no pago de honorarios profesionales por parte de su entonces clienta, cuando la representó en uno de los capítulos de esta batalla legal.
Y es que la causa civil que inició el abogado Hermosilla está para fallo desde el 17 de marzo de 2025. Pero ocurrió que el juez que debía fallar la causa radicada en el 23° Juzgado Civil de Santigo, Alberto Alamos Valenzuela, falleció inesperadamente en octubre pasado. Y según explican personas cercanas a este juicio, aún debe ser nombrado un titular en dicho juzgado.
Esto explica que esta causa civil no registre movimientos desde septiembre pasado.
Ahora bien, en paralelo a dicha disputa, Pamela Hites abrió otro flanco judicial, interponiendo un arbitraje contra su hermano, en uno de cuyos últimos episodios busca recusar al árbitro que lleva este juicio privado, Enrique Barros Bourie.
Según alega Pamela Hites, la recusación procede por la existencia de un vínculo entre el estudio que representa a su hermano Marcos Hites en esta causa, Claro y Cía, al haber representado este último al estudio Barros Letelier & Cia, del que fue socio Enrique Barros, en un juicio de cobro de honorarios. Su hermano Marcos Hites, en cambio, pidió rechazar la recusación de Barros, señalando que el encargo profesional aludido se efectuó hace más de 10 años, por lo que no puede asimilarse a una relación de amistad.
Y el 7 de enero fue el propio aludido, Enrique Barros Bourie, quien rechazó la recusación amistosa planteada por Pamela Hites.
“Este árbitro no advierte que los hechos referidos comprometan objetivamente su independencia e imparcialidad para seguir conociendo de la presente causa. Los vínculos con el estudio Claro & Cía han sido estrictamente profesionales, sin entidad suficiente para suponer una relación personal con tales abogados, menos aún de gratitud o amistad”, dijo en la justicia Barros.