Una visión positiva acerca del futuro de Chile fue la que expuso Alfonso García Mora, el vicepresidente para Europa y América Latina de la Corporación Financiera Internacional (IFC, por su sigla en inglés), la rama del Grupo Banco Mundial.
El ejecutivo que trabaja con el sector privado estuvo de paso en el país a mediados de mayo, instancia en la cual sostuvo reuniones con autoridades y representantes sectoriales de minería, financiero y agropecuario.
“Chile es un país muy importante para el IFC en términos de negocio y de apoyo, tenemos importantes clientes y otros a los que creemos que podemos ayudar con el apoyo que da la Corporación como parte del Banco Mundial”, afirmó y precisó que el portafolio que manejan en el país es de US$ 3.000 millones.
García Mora apuesta que los próximos 10 años “pueden ser extraordinariamente positivos para este país” debido a tres factores.
“Por un lado, Chile tiene un capital humano que no encuentras en muchos países emergentes y, por lo tanto, es capaz de transformar una economía de forma rápida y con calidad. Y dos, tiene unos mercados de capitales y un sistema financiero mucho más desarrollado que otros países emergentes. En un contexto donde el espacio fiscal es bastante reducido en todo el mundo, la movilización de capital privado es fundamental”, explicó.
En tercer lugar mencionó la posición minera e infraestructura del país, la que se espera “va a tener un peso muy, muy elevado en los próximos años”.
Este último es donde la Corporación tiene la mirada puesta para el futuro.
“Yo creo que el IFC puede tener un papel muy importante para apoyar a Chile y lo digo porque es la única institución global que tiene esa experiencia en cualquier país del mundo. Entonces, lo que pienso es ¿cuáles son los sectores donde las experiencias globales son más valiosas para un inversor local o para una empresa local? Este es uno”, señaló.
“Si Chile hace las cosas bien, puede aprovecharse de una ola de crecimiento que otros países posiblemente podrían tener más dificultad”.
Otro sector que destaca en los planes para los próximos años es el financiero, con la apuesta de que a cinco años va a estar “muy digitalizado y hay que repensar muchas medidas”, como la tasa máxima convencional y ámbitos regulatorios relacionados con las fintech.
“Es muy importante adecuar tu modelo regulatorio al sector financiero que quieres y es un sector financiero digital donde lo que no quieres es que haya unos que se queden excluidos. Si hay un elemento clave en las fintech es la democratización financiera y esa democratización financiera, estamos en el momento de hacerla”, explicó.
Además, le puso fichas al sector forestal y agropecuario, que destaca en Chile frente al resto de países por su potencial, grandes empresas y largas cadenas de valor.
Tres rubros que tienen potencial a futuro, insistió García Mora, pero que debe ser con el enfoque de la creación de empleo y crecimiento, en lo cual resulta clave el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas (PYME).
“Tenemos que conseguir que crezcan. El emprendedor tiene que llegar a ser una empresa pequeña y esa empresa pequeña tiene que llegar a ser una empresa mediana y en algún momento incluso crecer. Y los emprendedores son tan emprendedores en Chile que no se quedan aquí, enseguida se van a buscar otros mercados. Entonces eso hay que ponerlo más en valor”, indicó.
“Reactivar inversión es una obligación”
“Si Chile hace las cosas bien, creo que puede aprovecharse de una ola de crecimiento que otros países posiblemente podrían tener más dificultad”, expuso el ejecutivo del IFC.
De esta manera, destacó que el objetivo debería ser la generación de empleo, movilización de capital privado y remover las barreras, focalizar en aquellos sectores donde el país tiene una ventaja comparativa clara y fortalecer las PYME.
“El PIB tendencial de esta economía en los 90 era aproximadamente un 6%, hoy es un 2%. ¿Es decir, cómo volver a conseguir que Chile llegue a tener un crecimiento potencial como el que tenía en los 90? Debería ser un objetivo de política económica y tiene que pasar por una involucración del sector privado en ese modelo de crecimiento”.
Respecto al proyecto de reconstrucción y los planes del gobierno para impulsar la inversión, García Mora aseguró que “reactivar la inversión, cualquiera que tenga un cargo público en cualquier país del mundo tiene que hacerlo. Es una obligación”.
Así, propuso que se debe crear un ambiente de negocios más flexible y fluido, sin permisología.
“Cuanto más se pueda simplificar todo eso, mejor. Sobre todo, en un contexto donde necesitas ser mucho más eficiente porque estás compitiendo en una economía digitalizada y por lo tanto, todos los procesos que no sean facilitar una mayor eficiencia económica te va a llevar hacia atrás”, señaló.
Acerca del tema impositivo, indicó que cada gobierno decide cómo manejar su esquema tributario de acuerdo a sus necesidades, pero precisó que a la hora de decidir hacia dónde va el capital y a la hora de decidir los incentivos para crear crecimiento, “la tasa impositiva es relevante”.
Además, destacó la importancia de utilizar los recursos públicos para aquello que el sector privado no puede hacer.
“Esa combinación entre cómo asigno mis recursos y cómo optimizo una situación de espacio fiscal limitado es fundamental. Y no es solamente algo que Chile se está planteando, todos los países del mundo se lo están planteando de nuevo, tomando decisiones que no todos coinciden ni todos van en la misma dirección ni magnitud. Pero la filosofía conceptual es exactamente la misma”, dijo.