Era alcalde de Talcahuano para el terremoto del 27F, así es que está enfrentando la emergencia que sufre la Región del Biobío con la mayor tranquilidad posible, lo que no resta que al senador socialista Gastón Saavedra le preocupe la situación en que quedaron muchas familias que perdieron sus hogares y para las que el Estado debe tener un plan de reconstrucción, señala.
En este contexto explica que “ayer lunes tuvimos reunión con el delegado, que ya está trabajando con la Seremi de Vivienda de la Región del Biobío para armar un plan de reconstrucción y dejárselo a las futuras autoridades, porque en estricto rigor a ellos les va a tocar esa parte”.
Sin embargo, en medio de la vorágine de su región, no pudo dejar pasar la advertencia que la contralora Dorothy Pérez hizo este lunes ante la Comisión de Hacienda del Senado, respecto a que la emergencia de la Región del Biobío podría dejar sin recursos para financiar el reajuste. El parlamentario oficialista no comparte esa visión.
-La emergencia ha devastado una zona de su región y algunos ya piensan en la reconstrucción, ¿cómo lo ve usted?
-Lo primero es superar la actual condición, o sea, aplacar y terminar de extinguir el incendio. En paralelo, avanzar con la obtención de datos fidedignos, confiables y aplicando las fichas para estos casos, porque con eso se va a poder otorgar las ayudas de emergencia. A continuación, está la otra etapa, y ayer lunes tuvimos reunión con el delegado, que ya está trabajando con la Seremi de Vivienda de la Región del Biobío para armar un plan de reconstrucción y dejárselo a las futuras autoridades, porque en estricto rigor a ellos les va a tocar esa parte.
-¿Comparte la preocupación de quienes temen que se repita lo ocurrido con la reconstrucción a raíz del incendio en Viña, Quilpué y Villa Alemana?
-O sea, sí nos preocupa, por eso que uno es exigente en el cumplimiento de los tiempos, de la planificación, porque las casas que se perdieron hay que reponerlas. Pero ahí vienen todas las dificultades propias de una reconstrucción, que a veces no están regularizadas, que no hay títulos de dominio… Hay una serie de decisiones que hay que tomar a posterior, contrastadas con la realidad, que a veces es más dura de lo que uno espera. Pero tiene que hacerse lo antes posible, porque el verano dura hasta el 21 de marzo y después en la Región del Biobío el tiempo es malo, va a llover y vamos a tener familias viviendo aún en situación de emergencia. Por eso la elaboración de un plan de reconstrucción que tiene que tener carácter de Estado.
-En ese sentido, ¿cómo valora la reunión que tuvo el Presidente Boric con el presidente electo, para analizar las medidas que se están tomando y que se tendrían que tomar?
-Mira, me parece fantástico que se haya dado esa reunión, porque se tiene que asumir que este es un espacio para la colaboración política, no para estar en la rencilla y en la guerrilla, que no es lo que se requiere. Los chilenos y chilenas que están hoy día viviendo una situación de emergencia, requieren de autoridades que se dediquen a colaborar entre sí y que asumen un desafío, no de gobierno, de Estado.
“(La contralora) no puede estar colocando una camisa de fuerza a la gestión de Gobierno”
-¿Comparte la mirada de la contralora en cuanto a que la emergencia que atraviesa su región podría dejar sin recursos para financiar el reajuste?
-Bueno, gobernar es demostrar las capacidades de gestión y de enfrentar todo tipo de situaciones; no es una cuestión lineal que este programada y se tiene un solo camino, hay imponderables que pueden ocurrir en un país como el nuestro, estas son las emergencias, catástrofes, a las que estamos expuestos…El futuro gobierno, sus adeptos, las personas que sostienen político e ideológicamente al futuro gobierno tienen que entender que los imponderables también son parte del arte de gobernar…
-Claro, pero ¿podría quedar sin recursos para financiar el reajuste?
-No se debe combinar la aprobación de la Ley de Reajuste con los recursos que se tienen que destinar para enfrentar los efectos de la catástrofe. Porque usted no puede responsabilizar a las familias del millón de chilenos, que son los que componen el empleo público, de las carencias propias de un país como el nuestro, que a veces tiene que recurrir a modificaciones presupuestarias, a determinaciones que pueden ser molestas, pero hay que tomarlas.
-En ese contexto, ¿qué le parece el rol que ha asumido la Contraloría en la tramitación del proyecto de reajuste? A propósito de las provisiones a que se debería echar mano para asumir financiar el reajuste.
-Mire, siento que la contralora se ha exacerbado en su rol, está por sobre lo que uno espera. Eso no significa que no tenga que haber controles, fiscalización del actuar de las autoridades, ella (Dorothy Pérez) tiene un rol en ese plano, no en el de la gestión pública, de cómo el gobernante lleva adelante las tareas si éstas se hacen bajo el marco del Estado de Derecho. Entonces, no puede estar colocando una camisa de fuerza a la gestión de Gobierno, sea este o el que viene, se ha sobrepasado en eso la contralora.
“Condicionar el reajuste de los trabajadores del sector público a la emergencia no me parece lo más adecuado”
-Más allá de la forma, pensando en el fondo, ¿es posible que la emergencia deje al Estado sin recursos para el reajuste? Porque las provisiones que se pueden usar para reasignaciones tendrían que ir a la emergencia…
-No, porque la Ley de Reajuste es una partida que está contemplada en el presupuesto de la Nación y también hay fondos para las emergencias, y la contralora lo sabe. Hay ya aprobados en el presupuesto de la Nación esos recursos. Además está el Tesoro Público y están las reasignaciones presupuestarias que se tienen que hacer para superar una emergencia. Por tanto, hay muchos caminos que se pueden tomar, reitero, bajo el marco del Estado de Derecho, sin salirse de eso. Pero condicionar el reajuste de los trabajadores del sector público a la emergencia no me parece lo más adecuado.
-¿La contralora está superando las atribuciones que su rol le impone?
-A mi entender, sí creo que las supera, ella debe preocuparse de fiscalizar las acciones del gobierno, de las autoridades públicas, todos los que estamos sometidos a escrutinio público. Ella es la llamada a fiscalizar y me parece bien, pero no es la que gobierna, es un organismo contralor, no otra cosa.
-¿Cómo evalúa la gestión de la contralora desde que asumió oficialmente el cargo?
-Me parece bien el control y la regulación, pero está yendo más allá de su rol. Porque cuando ya condiciona la gestión, no me parece.
-¿Qué espera de ella en lo que resta de su gestión? Porque le quedan hartos años.
-Espero que siga en el camino del control, la regulación, de exigir que el cumplimiento fiel de la ley; ella tiene un rol en el país y está dado por la Constitución. La contralora no es la que toma las decisiones de gobierno.