El año 2026 recibió a la economía chilena con perspectivas auspiciosas en una de sus principales variables: la inflación.
De acuerdo con el último Informe de Política Monetaria (IPoM), los precios internos alcanzarían la meta de 3% del Banco Central durante el primer trimestre del año. Más aún, el mercado se la juega con una fecha concreta: el actual mes de enero.
Para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del primer mes del año, los analistas esperan un avance mensual de 0,4% -según la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE)-, lo que se traduciría en una variación de 2,8% en los últimos 12 meses.
Así, la tarea se habría completado en el primer mes del año. ¿Qué depara para el resto de los meses? En un informe publicado la semana pasada, el economista jefe para el cono sur de JPMorgan, Diego Pereira, dijo que espera que los efectos de base sean más pronunciados en el primer trimestre del próximo año, y ahora se prevé que la inflación general converja por debajo del 3% durante los primeros cinco meses, alcanzando un mínimo de 2,74% interanual en marzo.

Pero aquello se diluiría hacia el cierre de año, según el análisis de JPMorgan. “Es probable que estas lecturas sean temporales, ya que nuestra previsión de referencia apunta a que la inflación aumentará hasta el 3,4% interanual en diciembre de 2026”, advirtió Pereira.
En ello coincide el gerente de estudios de Gemines, Alejandro Fernández, quien aseguró que la inflación estará algo por debajo de 3% la mayor parte del año, para subir levemente en el último trimestre.
“Esto requiere que el tipo de cambio al menos no suba o que baje algo más y que el Banco Central no relaje demasiado la política monetaria respecto del nivel actual de la tasa. Un precio del petróleo en torno al nivel actual (US$ 60 el barril) también es importante”, explicó.
En Coopeuch esperan que los precios internos se muevan en un rango entre 2,5% y 2,8% durante los tres primeros trimestres, para luego converger a valores en torno al 3% hacia el cuarto trimestre del año.
Algo más alejado de sus pares, el economista jefe de EuroAmerica, Felipe Alarcón, calcula una inflación en torno a 2,8% para diciembre.
“Si la política fiscal tiene un sesgo contractivo con el nuevo Gobierno, los riesgos son bajos” para la inflación, postuló el gerente de estudios de Gemines, Alejandro Fernández.
Los riesgos
Detrás de estos pronósticos hay diversos factores que moverán la aguja. “La apreciación que ha exhibido el tipo de cambio es un factor que contribuirá a una moderación en la inflación, particularmente la de bienes, algo que se complementará con menores presiones de costos laborales”, aseguró el economista senior de Coopeuch, Nicolás García.
Por su parte, Alarcón planteó que los principales riesgos van a seguir siendo los mismos que se han registrado en el último tiempo. Uno de ellos son las tarifas eléctricas, donde aún queda por pagar la deuda con las distribuidoras, acreencia que, dicho sea de paso, aún no se sabe ni cómo ni cuándo se pagará.
“Otro riesgo relevante y siempre presente es el precio internacional de los combustibles, sobre todo en el contexto geopolítico actual caracterizado por una elevada inestabilidad”, añadió el economista jefe de EuroAmerica.
García, en tanto, esbozó que el principal factor de riesgo que ve para la inflación “tiene que ver con un posible mayor dinamismo de la demanda interna -en mayor medida relacionado con la inversión minera, debido al significativo aumento que ha exhibido el precio del cobre-, lo que podría generar presiones inflacionarias en el mediano plazo”.
“Si la política fiscal tiene un sesgo contractivo con el nuevo Gobierno los riesgos son bajos”, postuló, a su vez, Fernández.
Ello en un contexto en que, durante su campaña, el Presidente electo José Antonio Kast prometió un recorte fiscal del orden de US$ 6 mil millones.