Las dificultades comenzaron hace algunas semanas, cuando Metro decidió poner término anticipado al contrato con TBM y Túnel SpA, filial de CRCC encargada de las obras civiles del tramo 1 de la futura Línea 7. La estatal justificó la medida tras constatar “incumplimientos graves y reiterados” de sus obligaciones.
Pero el conflicto no quedó ahí. El pasado jueves se conoció que otra iniciativa del grupo también atraviesa un escenario crítico. Se trata de la Segunda Concesión de la Ruta 5 tramo Talca-Chillán, donde la propia CRCC reconoció que, de no modificarse las condiciones del contrato, el proyecto resulta derechamente “inviable”.
La magnitud de ambos conflictos obligó a que altos ejecutivos de la estatal china viajaran desde Asia a Chile para abordar la situación con las contrapartes locales y evaluar los cursos de acción disponibles.
El conflicto
Fue en 2021 cuando el Ministerio de Obras Públicas (MOP) adjudicó el tramo Talca-Chillán a CRCC. Según lo estipulado en el contrato, el inicio de las obras estaba previsto para enero de 2025. Sin embargo, ese año no estuvo marcado por el avance de los trabajos, sino por una escalada de conflictos.
A principios del ejercicio, el MOP aplicó multas por un total de UTM 5.575 -cerca de US$ 450 mil-, lo que, según fuentes conocedoras del proceso, llevó a que la concesionaria entrara en un escenario de incumplimiento.
Las sanciones respondieron a diversas causas, como bajos niveles de mantención, retrasos en gestiones administrativas, incumplimientos de plazos, entre otras.
A ello se sumó que en octubre la concesionaria debía hacer un pago por UF 1,7 millones (US$ 78 millones) asociado a infraestructura existente, monto que no fue entregado. Esto llevó al MOP a ejecutar las boletas de garantía de construcción y explotación, por un total de UF 800 mil (casi US$ 37 millones).
Cabe precisar que, de acuerdo con Transparencia Activa, durante 2025 el MOP habría aprobado e impuesto en total cerca de 1.400 multas a CRCC, por un monto cercano a los US$ 8 millones, un panorama que desde la industria calificaron como “absolutamente anormal”.
El reclamo
Para frenar la arremetida del MOP, la concesionaria recurrió al Panel Técnico de Concesiones. En su presentación, CRCC defendió su actuación durante el último año y apuntó directamente a la cartera, acusándola de retrasos en la revisión de la ingeniería y en la tramitación de solicitudes de modificación de obra.
Según la empresa, estas demoras impactaron gravemente a la sociedad concesionaria, obligando a postergar el inicio de las obras a marzo de 2027.
Además, sostuvieron que, a un año del supuesto inicio de obras, la concesionaria aún no cuenta con claridad respecto de las faenas que deberá ejecutar, generando un nivel de incertidumbre incompatible con la continuidad del contrato.
“La ausencia de certezas deriva en un proyecto que no resulta viable”, señalaron.
En el escrito, la firma también advirtió sobre una afectación severa a la estructura financiera de la concesión; indicando que “el esquema de financiamiento propio de proyectos de esta naturaleza se ha visto seriamente comprometido, generando un ahogo financiero que amenaza la viabilidad misma del contrato, tornándolo en inviable”.
En este contexto, solicitaron al Panel recomendar medidas que permitan restablecer el equilibrio económico del contrato, para así continuar con la concesión.
Por ahora, no existe un desenlace claro. No obstante, según explicaron fuentes cercanas al proceso, la viabilidad de que CRCC continúe a cargo de la obra es prácticamente nula, por lo que el escenario más probable sería una relicitación.
Desde Concesiones enfatizaron que este tema está en un proceso de revisión, por lo que no pueden entregar mayores informaciones. Pero recalcaron que lo que les interesa es “cautelar por los recursos del Estado. Esa es nuestra preocupación en este minuto”.
Las otras obras
En el resto de sus proyectos en Chile, CRCC también mantiene algunos frentes abiertos, aunque -según señalaron fuentes del sector- se trata de controversias habituales dentro de la industria.
En enero de 2025, por ejemplo, la firma recurrió al Panel por su concesión de la Ruta 5 Tramo Chillán-Collipulli, en una disputa acotada a aspectos técnicos y retrasos propios del desarrollo del proyecto.
Algo similar ocurre con la concesión del Hospital de Coquimbo. Si bien el conflicto aún no ha escalado a instancias formales, la empresa ha sostenido reuniones con el MOP por atrasos en las obras y, de acuerdo con registros de Lobby, no descarta judicializar el caso.
En tanto, proyectos como el Instituto Nacional de Neurocirugía, la Red Hospitalaria de O’Higgins y el Tren Santiago-Batuco continúan su desarrollo sin mayores contratiempos.