El fin de semana pasado estuvo marcado por una serie de anuncios del nuevo gobierno del Presidente José Antonio Kast. Uno de ellos fue la eliminación transitoria del IVA a la venta de viviendas nuevas por un período de 12 meses, medida que busca reducir el stock de unidades disponibles para que el sector pueda retomar la inversión y recuperar los cerca de 200 mil empleos perdidos en la construcción durante los últimos años.
La iniciativa fue bien recibida por el sector. Así lo enfatizó el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Alfredo Echavarría, quien catalogó la nueva normativa como una buena noticia, pese a que todavía no se conocen en detalle sus alcances.
Según explicó Echavarría, la incorporación del IVA a la vivienda en 2014 significó un aumento superior al 12% en el valor de venta, lo que tuvo un impacto directo en el bolsillo de los compradores.
“Una medida de este tipo también podría impulsar la reactivación de mercados complementarios, como el de materiales de construcción, favoreciendo la generación de empleo y el dinamismo de toda la cadena vinculada a la producción de viviendas. En síntesis, iniciativas de mediano plazo como esta apuntan a enfrentar problemas relevantes del sector: las dificultades de acceso a la vivienda para miles de familias y la grave crisis de empleo”, detalló el presidente de la CChC.
Por su parte, el director ejecutivo de Colliers, Jaime Ugarte, explicó que el efecto neto de esta medida sería cercano a un 10%, lo que implicaría un impacto directo en el bolsillo de las familias.
El directivo agregó que el principal efecto de la iniciativa sería la reducción inmediata del precio de venta. Al eliminarse el gravamen, explicó, el costo de adquisición de una vivienda podría disminuir significativamente, permitiendo que sectores de clase media que hoy se encuentran en el límite del financiamiento bancario puedan calificar para créditos hipotecarios.
“Además del beneficio social, la medida tiene un fuerte componente económico. La construcción es uno de los principales motores de la economía nacional debido a su capacidad para generar empleo rápido y su encadenamiento con otras industrias. La eliminación del impuesto incentivaría la salida del stock acumulado de viviendas y fomentaría el inicio de nuevos proyectos, revitalizando la inversión privada”, concluyó Ugarte.