La colombiana ISA busca invertir en la región US$ 29.600 millones en infraestructura de energía eléctrica que impulse la descarbonización entre 2025 y 2040. De ellos, unos US$ 22 mil millones se destinarán a transmisión de energía y los otros US$ 7.600 millones en nuevos negocios de energía, como almacenamiento y soluciones energéticas.
De los US$ 29.600 millones, Chile representa US$ 4.700 millones, lo que implica triplicar la apuesta de crecimiento en el país a 2040. Y aunque se contempla mantener el foco en transmisión, también incursionarán de manera ambiciosa -aunque con prudencia- en nuevos negocios de energía.
“Esta década es de posicionamiento y de consolidación. Ya la próxima es una década de escalamiento. Por eso estamos apostando fuertemente a ser capaces de tener nuevas inversiones y casi que triplicar el negocio de energía de ISA en Chile”, asegura a DF el gerente general de ISA Interchile, Luis Llano, quien además destaca el equipo de la compañía por los avances de este año y la capacidad operativa con la que han podido atender todos los desafíos que se les presentó.
Llano ingresó a ISA en 1996 y su trabajo era analizar fallas. Recuerda que el 25 de febrero de este año, cuando se desconectó la línea y luego Chile quedó a oscuras, dijo que lo ocurrido no tenía ningún sentido. “Un país no se apaga por la salida de una línea, que además es doble circuito. Para nosotros fue una completa sorpresa que se hubiese propagado de esa manera”, señala.
Según relata, recibieron “un golpe muy duro porque nos pusieron como culpables al principio. Fuimos capaces de generar todos los antecedentes técnicos que demostraban que el sistema se apagó por otras razones, no por la salida de la línea”. Y puntualiza que han podido ver en los estudios que han adjuntado a las investigaciones que “el apagón demostró que había unas brechas sistémicas importantes de todo el sistema de potencia”.
Llano relata que ese día tuvieron un daño en el canal de comunicaciones de las protecciones de la línea (en una tarjeta nueva). Relata que procedieron a hacer un reinicio al software de la tarjeta que es una acción de diagnóstico “inocua”, es decir sin riesgo por el diseño de las protecciones. Sin embargo, “la protección por una causa extremadamente rara, inesperada e imprevista, actuó y sacó la línea”, dice. Había unas condiciones del sistema muy particulares y, en específico, luego de la salida de la línea las protecciones sistémicas (salvaguardas) “simplemente no funcionaron” para evitar la propagación.
Cuenta que se reunieron con el fabricante de los sistemas de protección y en el laboratorio de ISA hicieron más de 400 pruebas, todas buenas. “Nos dijo el fabricante: ‘eso es tan extremadamente raro que solo conocemos un caso de más de 17.200 unidades fabricadas’”, dice, advirtiendo que incluso el auditor fichado por el Coordinador Eléctrico les comentó durante las pruebas en sitio que lo ocurrido era “extremadamente raro”, y en su informe final reportó que el sistema de protecciones está bueno y los hallazgos son cosas menores. Añade que el fabricante de esa tarjeta hizo el diagnóstico y comprobó que hubo un defecto en el equipo.
Llano es enfático: “Creemos que estamos en una situación claramente de fuerza mayor y caso fortuito”.
Y advierte que, “si en algún momento vemos que hay unos argumentos que no están suficientemente respaldados, que hay unos argumentos que podría decirse son arbitrarios o que no corresponden porque están aplicándolos a posteriori a una interpretación de una regulación que no existe, por ejemplo, como el tema de la intervención, vamos a agotar todas las instancias que correspondan”.
Pero va más allá y reflexiona que “después del evento se nos ha dificultado ver que todo eso esté bien organizado. No sé si de pronto la investigación, hay veces en que se ha puesto como una posición de trincheras, donde los espacios de colaboración como que están mermados. No debería ser así. Los espacios de colaboración deberían estar dados para que se prioricen esos riesgos, se haga un plan articulado y se tome un liderazgo”.
- El Estudio de Análisis de Falla (EAF) instaló que hubo una intervención de la empresa respecto a la cual no pidió el permiso de trabajo.
- No, no hubo intervención humana (...) No hay nada que nos exija ese permiso para un reinicio como el que fue realizado. Y además entregamos todos los análisis normativos que muestran que el reinicio no era una intervención que requería autorización. A nosotros nos sorprendió mucho lo que dijo el Coordinador.
- ¿Qué aspecto en particular les sorprendió?
- Lo que está en el EAF y también lo que el Coordinador dijo en algunos medios respecto a que hubo una intervención humana no autorizada. Nosotros habíamos entregado previamente los antecedentes donde decíamos que no teníamos intervención, que nadie estaba trabajando en las protecciones, que no había nadie en sitio, que no había nadie haciendo absolutamente nada y que lo que sí teníamos era un canal que había fallado por una tarjeta y que dentro del diagnóstico hicimos un reinicio que perfectamente se puede hacer, que no tiene ningún riesgo porque así está diseñado el sistema de protecciones. Y que lamentablemente hubo una actuación no esperada e imprevista del sistema de protecciones por una operación extremadamente rara que fue probada después.
Nosotros, lamentablemente, no somos capaces de entender la opinión del Coordinador. Ahí tenemos una diferencia técnica importante y es parte del proceso de investigación. Cuando lees el EAF no hay ningún racional detrás de eso. Nosotros, en cambio, sí hemos dado todos los aportes normativos.
- Pero la SEC ya les formuló cargos por no mantener la instalación en buen estado y reactivar remotamente un equipo de comunicaciones. ¿Cómo lo ven?
- Esperamos que siempre haya un cuidado por el debido proceso y que, en general, todos las conclusiones estén argumentadas científicamente en base regulatoria. Que no hayan interpretaciones a posteriori, porque eso impacta mucho las certezas jurídicas. Confiamos y esperamos que la SEC esté en esos racionales y esas bases. Hemos procurado mucho entregar todos los antecedentes, absolutamente todo, para argumentar nuestros puntos. Ya entregamos nuestros descargos. Frente al primer punto, tiene que ver mucho con que estamos frente a una situación de fuerza mayor y fue derivado de esto. Esa línea está bien protegida. Mientras, lo segundo es un cargo que no hemos podido entender. Entregamos todos los antecedentes legales, regulatorios, técnicos, que dicen claramente que no había intervención, que eso no necesita un permiso.
Era una acción de diagnóstico que estábamos haciendo y que el diseño de ese sistema de protección certificado por el fabricante y también por los consultores es tal que ese tipo de acciones no tiene riesgo.Nos ha parecido hasta ahora que se ha seguido un debido proceso tal como corresponde y esperamos, sin duda alguna, que se tengan muy en cuenta estos antecedentes.
- ¿No se sienten culpables del apagón propiamente tal?
- ISA definitivamente no es culpable del apagón. Estamos en una situación de fuerza mayor.
- ¿Y quién tiene la mayor responsabilidad?
- Hay que dejar avanzar la investigación en curso, porque hay mucha información asimétrica (...). Algo que por los principios tenemos que siempre tener es ser muy transparentes. Cuando algo salió mal, salió mal y somos los primeros en decirlo. Aquí en cambio, pues todo lo que hemos encontrado es esta situación que expliqué de fuerza mayor.
- ¿Perdieron algo de confianza en el Coordinador Eléctrico a partir de todo esto?
- Los ingenieros del Coordinador son personas muy apasionadas, estudiosas, dedicadas. No me cabe ninguna duda que siempre están estudiando y queriendo hacer bien su trabajo. Y que de esto tienen que salir más fortalecidos. Seguramente están haciendo todos los análisis, las mejoras que corresponden, nosotros no las conocemos.
Nos parece sí que, respecto al EAF y a declaraciones que se hicieron públicas, no estaban dados los argumentos para varias de esas declaraciones y las diferencias técnicas regulatorias que pusimos no fueron suficientemente ponderadas y estudiadas por el Coordinador. Todo eso lo pusimos en nuestros descargos y esperamos simplemente que funcionen y operen las instituciones. Más allá de eso, tenemos las mejores relaciones con el Coordinador.