El dólar cayó este viernes a mínimos de 20 meses, ya que el peso chileno se llevó la mejor parte de las reacciones al último informe laboral de Estados Unidos, mientras los traders hicieron lo posible para sacar sentido de datos que no fueron en una sola dirección.
La divisa estadounidense bajó $ 3,3 a $ 894,5 al cierre, y con ello completa una caída semanal de $ 12,7 que lo deja en nuevos mínimos desde el 21 de mayo de 2024 en el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
También se apreciaron el real brasileño y el peso colombiano, entre las pocas emergentes con retorno positivo. En cuanto a los commodities, el futuro de cobre repuntó 2% a US$ 5,88 por libra en la Bolsa de Metales de Londres.
Las revelaciones
Las nuevas cifras del mercado laboral se contrarrestaron unas con otras. La creación de nóminas fue débil, con 50 mil nuevas plazas mensuales (se esperaban 70 mil), desde una serie anterior revisada a la baja (la revisión neta en dos meses sustrajo 76 mil nóminas).
Pero al mismo tiempo, la tasa de desempleo bajó a 4,4%, desde una serie revisada a la baja hasta 4,5%. Entonces, todo estuvo una décima más bajo que la trayectoria de 4,6% a 4,5% prevista en las encuestas. Y el crecimiento de los salarios promedio cumplió en la variación mensual de 0,3%, pero derivó en una tasa anual de 3,8% que supera en dos décimas la estimación.
Como resultado, los rendimientos del Tesoro a dos años subieron 4,4 puntos base, y el dollar index -que mide al dólar frente a una canasta de seis otras monedas de países desarrollados- se elevó 0,2%.
Raya para la suma, los precios de futuros y swaps siguen descontando que la Reserva Federal probablemente volvería a recortar las tasas de interés en abril o en junio, para luego implementar un recorte adicional hacia el cuarto trimestre. Eso sí, la idea de un tercer recorte, que se consideraba medianamente probable, se esfumó.
"La caída de la tasa de desempleo y el respetable crecimiento salarial ofrecen una cierta mitigación, pero no hay duda de que el mercado laboral se enfrió en 2025", escribió en una nota el economista jefe internacional de ING, James Knightley.
Es información que los inversionistas esperaban con ansias, ya que las dos últimas lecturas del reporte se vieron afectadas por el histórico cierre de Gobierno de 44 días y su impacto en la recolección de datos estadísticos. De hecho, no hubo tasa de desempleo en octubre.
"Dado que la política monetaria sigue describiéndose como moderadamente restrictiva, se justifican nuevos recortes graduales de tasas. Sin embargo, prevemos que el IPC de la próxima semana podría salir un poco caliente, por lo que hay pocas perspectivas de que se tomen medidas antes de marzo", concluyó Knightley.
Mientras tanto, en el mercado derivado local, el posicionamiento de los no residentes contra el peso chileno ha seguido incrementándose a un ritmo acelerado. Y a pesar de ello, el tipo de cambio se encuentra en mínimos. Bci Estudios hizo énfasis en que la fuerte escalada del cobre ha jugado un rol fundamental en esta divergencia.
"Este fortalecimiento del peso se ha mantenido resiliente a pesar de las presiones externas, con inversionistas no residentes que han apostado en contra del peso con salidas de casi US$ 3 mil millones en el último mes, ante tasas más restrictivas en otras economías de América Latina como Brasil y Colombia", publicó el banco en su reporte semanal.
La posición neta de los no residentes ya ronda los US$ 9.300 millones y es la más agresiva desde agosto de 2023, según datos del Banco Central al cierre del miércoles. Registros específicos sobre forwards de dólar-peso indican que este posicionamiento se concentra en los plazos de 96 a 370 días.