La bolsa chilena abrió con nuevas bajas este viernes, en medio de un alivio de tasas de interés por la sorpresa a la baja en el crecimiento de Estados Unidos, pero sin perder de vista cómo la guerra en Medio Oriente cumple dos semanas.
El S&P IPSA repuntaba 0,3% hasta los 10.425,14 puntos, tras caer en la sesión del jueves, aunque no tanto como sus pares regionales. Vapores (4,1%), Enel Chile (3,2%) e Itaú (2,5%) encabezaban las alzas.
Los futuros de los tres principales índices de Wall Street subían 0,4%, después de que la principal bolsa del mundo cerrara en rojo este jueves, también acomplejada por la crisis del crédito privado estadounidense.
El rendimiento del Tesoro a dos años caía 4,5 puntos base, frenando su racha alcista tras conocerse que el PIB estadounidense creció 0,7% en el cuarto trimestre de 2025, de acuerdo con la segunda estimación oficial de la Oficina de Análisis Económico. Esto es la mitad de lo que se tenía previsto, pues el mercado esperaba que quedara intacta la primera estimación.
Por su parte, en el informe de gastos en consumo personal, el "índice de inflación favorito de la Reserva Federal" (el deflactor subyacente de precios) cumplió con los pronósticos, al repetir un alza de 0,4% mensual.
En Europa, el continental Euro Stoxx 50 y el FTSE 100 de Londres subían 0,2%. Los precios del petróleo Brent se estabilizaron en niveles de US$ 100 por barril, tras una exención momentánea de sanciones estadounidenses sobre Rusia.
Al cierre de Asia, el japonés Nikkei cayó 1,2%, completando una baja semanal de 3,2%. El hongkonés Hang Seng se redujo 1%, con pérdidas semanales de similar magnitud, y el CSI 300 de China continental cedió 0,4%, quedando con una leve alza en cinco días.
La guerra en Medio Oriente sigue al rojo vivo. Donald Trump aseguró este viernes que Estados Unidos tiene "tiempo de sobra" para lograr sus objetivos, e insultó a los líderes iraníes.
Los comentarios llegan después de que Mojtaba Jamenei hiciera sus primeras declaraciones públicas desde que fue electo como líder supremo de Irán a principios de la semana. El ayatolá sostuvo que el estrecho de Ormuz deberá permanecer cerrado, prometió seguir haciendo la guerra a objetivos estadounidenses e israelíes en la región, e incluso abrir otros frentes si el conflicto se mantiene.