Energía

Proyecto de hidrógeno verde en Magallanes por US$ 6 mil millones planea ingresar su EIA en 2024

Gente Grande, de la empresa TEG, tiene como objetivo la producción de amonio verde a través de la generación eólica. Sus principales ejecutivos cuentan los planes y desafíos que ven para Chile en esta carrera.

Por: Karen Peña | Publicado: Martes 25 de octubre de 2022 a las 04:00 hrs.
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Hace unas tres semanas, TEG Chile -empresa chilena cuyo accionista es la inglesa Transitional Energy Group (TEG), entre otros- comenzó a darse a conocer públicamente a través de reuniones con distintas autoridades por Ley del Lobby. La firma está trabajando en el proyecto magallánico denominado Gente Grande, ubicado en Tierra del Fuego, cuyo objetivo es la producción de amonio verde a través de la generación eólica como fuente de energía renovable. 

Se presenta como una iniciativa integral que considera un parque eólico, una planta desaladora, una planta de electrólisis, una planta de síntesis de amonio y posteriormente la infraestructura portuaria. 

Jose Margozzini, gerente general TEG Chile, junto a Tim Adams, fundador y director general de TEG.

En entrevista con DF, el gerente general TEG Chile, Jose Margozzini, asegura que tiene que ser un proyecto “totalmente autovalente” en el sentido de generar de alguna forma sus insumos, como la energía eléctrica para el desarrollo del proyecto, el agua necesaria, tener los procesos químicos que permitirán desarrollar en una primera instancia el hidrógeno y posteriormente al combinarlo con nitrógeno producir el amonio verde, la infraestructura necesaria de almacenamiento y posteriormente poder embarcarlo en los buques con los cuales se llevarán a los mercados globales (Asia y Europa). 

Están midiendo vientos hace más de un año en Tierra del Fuego y, en concreto, llevan más de 12 meses aproximándose al territorio.

El ejecutivo cuenta detalles de la iniciativa que está enfocada en una producción aproximada de 1,5 millón de toneladas al año, la cual involucra una inversión de alrededor de US$ 6.000 millones. “Acabamos de comenzar los primeros estudios ambientales formales que es la campaña de primavera. Estamos con gente recorriendo el territorio, haciendo los estudios necesarios. Estamos en etapas bastante iniciales”, sincera.

Según sostiene, le han dado mucha importancia a lo que será el desarrollo comunitario y ya han tenido más de 10 reuniones con las autoridades locales para luego sumar encuentros con entidades de Santiago. “Estamos siendo muy cuidadosos de no ser disruptivos y, entendiendo que las distintas comunidades tienen procesos que son propios de cada una”, explica.

Lo anterior, ya que -por ejemplo- la zona está en un proceso de reconocimiento de sus pueblos originarios: los Selk’nam.

Margozzini detalla que el proyecto considera aproximadamente 38 mil hectáreas y ya tienen acuerdos con alrededor de cinco estancieros. Adelanta que debieran presentar a evaluación el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la iniciativa a mediados de abril de 2024 y esperan estar entrando en producción alrededor del 2028.

Riesgos y planes

Un hecho que inquietó recientemente en el sector fue la decisión de HIF Chile y Enel Green Power Chile de retirar el EIA del proyecto eólico Faro del Sur, el cual buscaba llevar energía renovable a la futura planta de eCombustibles que HIF espera desarrollar en Punta Arenas. Consultado por cómo ven lo sucedido, el ejecutivo señala que, si bien no les corresponde hablar de procesos de terceros, prefiere mirarlo como oportunidad. 

“Pensamos que ambas partes actuaron desde su óptica pensando que lo estaban haciendo bien y probablemente hubo algunos pequeños errores que son oportunidades de aprender. Este es un desafío enorme -regional y como país- y tenemos que prepararnos y esto nos sirvió para darnos cuenta de que puede ser más complejo de lo que uno pensaba”, dijo.

Sobre si es necesaria una mayor regulación, Margozzini plantea que probablemente lo que habrá que hacer es “adecuar algunas normativas a las propiedades o particularidades propias de los territorios”. Sin embargo, la principal preocupación -y que cree debiera ser transversal- “es el tiempo que nos va a tomar el lograr que los proyectos se desarrollen”. 

Tim Adams, managing director TEG, sincera que, el nuevo mercado global para el hidrógeno verde y sus derivados avanza rápidamente impulsado por una serie de imperativos políticos, normativos y de seguridad. “El papel de Chile en este mercado global es seguro en relación con su capacidad para producir energía renovable de bajo costo y apoyar el desarrollo de los grandes proyectos necesarios para entregar nuevos productos verdes. Sin embargo, no es el único que persigue este objetivo y el acceso a este mercado sigue siendo muy dependiente de lograr instalaciones operativas en el menor tiempo posible”, advierte.

Y agrega: “Esto no se puede lograr si se arriesgan los procesos necesarios para crear proyectos positivos y sostenibles, generando retrasos innecesarios que pueden hacer que otros proyectos comiencen a absorber la demanda temprana”.

Para TEG, aclara Adams, otros proyectos de hidrógeno en Chile son poco probables. “Si bien la demanda de los productos es alta, los desafíos para llevar un proyecto desde el concepto hasta la operación son significativos y TEG tiene la intención de concentrar sus esfuerzos y recursos en Gente Grande para demostrar su enfoque, compromiso y fe en esta oportunidad”, afirma.

Más probable, agrega, “es la posible expansión del proyecto Gente Grande” para poder ofrecer una gama más amplia de productos de hidrógeno si las condiciones del mercado son favorables.

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