Se vienen cambios en los altos mandos de Morandé 360, en las dependencias de la Superintendencia de Casinos de Juego.
En febrero, luego de cumplir sus tres períodos consignados por Alta Dirección Pública (ADP) –de nueve años, en total–, silenciosamente, Vivien Villagrán dejó su cargo como superintendenta de Casinos. En su reemplazo, hasta el día de hoy ejerce como subrogante el jefe de la división de Fiscalización dentro de la Super, Eduardo Cáceres.
Quién tomará su relevo debe ser ahora elegido a través de un proceso liderado por la Dirección Nacional del Servicio Civil, que se relaciona con el Presidente a través del Ministerio de Hacienda.
No obstante, pese a que este mes se cumplirán seis meses desde que la exsuperintendenta dejó su oficina y labores, a la fecha no se tiene un nombre para aterrizar en la jefatura. Consultado el Ministerio de Hacienda sobre la demora en el proceso, no se refirió al tema.
El puesto de Villagrán no es el único que está (o quedará) vacante. De momento, fuentes conocedoras aseguraron a DF que existen dos jefaturas cruciales en la entidad que, por el mismo motivo, deberán encontrar sus reemplazos por ADP.
Esto, en un momento particularmente complicado para la industria que la entidad supervisa, marcado por reducciones del 20% en ingresos brutos y una baja de cerca del 30% en las visitas recibidas en los últimos siete años.

Vivien Villagrán, exsuperintendenta de Casinos de Juego.
Tres búsquedas
El organigrama de Casinos se ve así: debajo de la superintendencia, existen tres divisiones clave: Fiscalización, de Autorizaciones y la Jurídica. Y es precisamente en las jefaturas de estas tres que se han efectuado (y vienen) cambios.
Mientras que Eduardo Cáceres tuvo que dejar en febrero la Fiscalización para tomar el rol de superintendente subrogante, en su puesto está Mario Sanclemente. Conocedores de la entidad aseguraron que -por ahora- una vez que se encuentre el reemplazo para Villagrán, éste continuará con el período que empezó en 2022.
En la división de Autorizaciones, por su lado, luego de cumplir sus tres períodos de ADP (nueve años), en mayo Carlos Arriagada dejó vacante su cargo. Esta misma situación, pudo confirmar DF, estaría por repetirse en septiembre, cuando el jefe de división Jurídica, Manuel Zárate, también cumpla sus tres períodos y concrete su salida.
Consultada la Superintendencia por estos cambios, aseguró que han adoptado las medidas necesarias para asegurar la continuidad de la entidad mientras ocurren las vacancias. De momento, por tanto, señaló que ha seguido desempeñando con plena normalidad todas sus funciones, “tales como las de fiscalización, regulación, tramitación de procesos sancionatorios y atención ciudadana, entre otras”.
Esto último, incluyendo los procesos de otorgamiento de permisos de operación para los casinos de Iquique, Coquimbo, Viña del Mar, Pucón y Puerto Varas, “una de las principales funciones que la ley encomienda al Servicio”, consignó.
Estas funciones, cabe recordar, podrían ampliarse con el proyecto de ley que pretende regular las plataformas de apuestas online, cuyo texto original contempla que sea la misma Super la que pase a regular y supervisar este mercado, pasando a llamarse Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos de Azar.