Un match que “hacía mucho sentido”. Así describieron el gerente general de Uber en Chile, Federico Prada, y el gerente general de Transvip, Santiago Caicedo, el acuerdo que ambas empresas de transporte de pasajeros firmaron para fusionar sus negocios en los trayectos con dirección desde y hacia el aeropuerto de Santiago.
La alianza contempla que las vans de Transvip (también denominadas minibuses, con capacidad para siete personas) comiencen a estar disponibles dentro de la aplicación de Uber como alternativa para pasajeros que lleguen o se dirijan al aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez.
El plan, explicaron los ejecutivos a DF, se llevará a las calles de manera gradual: primero se realizará una etapa tipo piloto en la comuna de Providencia; luego se extenderá a otras comunas del sector oriente de la capital; para finalmente abordar toda la Región Metropolitana con el servicio.
Los viajes podrán programarse con anticipación desde una hora hasta 90 días; mientras que las tarifas, en tanto, serán fijas “por reglas asociadas a los contratos de concesión”, detalló Caicedo.
Desde Transvip realizaron una inversión de cerca de US$ 3 millones, destinados a ampliar su flota en 100 minibuses (con capacidad para siete personas).
60 mil viajes a fin de año
La idea de alinear energías se gestó hace ocho meses, en 2025.
Desde Uber, explicó Prada, en todos los países donde operan siempre están en constante búsqueda de proyectos que amplíen su abanico de oferta de servicios de movilidad. “Y ya desde hace un tiempo veníamos conversando con Santiago (Caicedo) sobre qué tipo de acciones y alianzas en conjunto podríamos realizar donde ellos tienen una expertise muy grande, que es el Aeropuerto”.
Cabe recordar que en 2023, Cabify también se sumó al negocio de transporte oficial del terminal aéreo, al adjudicarse una licitación pública. Pero no fue hasta abril de 2025 que la firma pudo concretarla, pues a principios de 2024 Transvip interpuso una demanda por competencia desleal en su contra.
Con ese capítulo cerrado, desde Transvip, empresa que hoy -según cifras de la misma firma- transporta entre 5 mil y 7 mil pasajeros diarios a nivel nacional con destino a los distintos aeropuertos que hay en el país, se muestran optimistas de la alianza con la “plataforma global de movilidad más grande del mundo”, pues -según Caicedo- les permitrá ocupar mejor su flota y darle uso en horarios “donde normalmente no tenemos tanta o hay menos demanda”.
Para responder a este aumento de pasajeros, el ejecutivo detalló que desde Transvip realizaron una inversión cercana a los US$ 3 millones para el acuerdo, destinada a la compra de 100 minibuses (vans) adicionales.
Para fines de este año, proyectó que “un buen número” sería llegar a 50 mil-60 mil viajes mensuales ejecutados por Transvip, a través de Uber.
Un tema clave para dar luz verde al acuerdo, precisó Caicedo, fue el de seguridad: “Hemos visto cómo en el último tiempo cada vez es más complejo para un turista que llega a Chile, por ejemplo, y desconoce un poco el ecosistema de movilidad del aeropuerto, cómo ir y venir del aeropuerto de manera segura sin estar expuesto a una estafa o algo incluso más grave”.
En ese sentido, complementó Prada,“Uber para un turista es orgánicamente la primera opción que abre cuando está en un aeropuerto”.
¿Afectará la "Ley Uber"?
Fuera de Chile, Uber cuenta con una vertical de negocio relacionada precisamente a traslados al aeropuerto. Un ejemplo es el servicio que entregan en Rio de Janeiro, Brasil, donde la empresa tiene un sector delimitado en el estacionamiento al cual los turistas pueden ir a buscar el traslado solicitado.
“Nosotros vamos en camino hacia eso y creo que una de los primeros anclajes o bases para crear una experiencia completa es hacer este tipo de alianzas, con operadores que conocen y saben desde hace mucho tiempo cómo operar desde y hacia el aeropuerto”, afirmó Prada.
La asociación, cabe recordar, también se enmarca en medio de la revisión de parte de Contraloría del reglamento ingresado por el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, de la denominada “Ley Uber”.
Que se apruebe dicho reglamento, ¿influiría en la alianza? Prada, categórico, afirmó que no. “Esto es una alianza estratégica de largo plazo, no es algo contingente al estado actual de lo regulatorio”, señaló.