El secretario de Turismo argentino,
Enrique Meyer, adelantó hoy que el número de visitantes que recibirá
el país trasandino no regresará a los niveles previos a la crisis hasta 2011 y
que este año se cerrará el ejercicio con una caída de entre el 8% y
el 9%.
Meyer subrayó que este descenso es "similar a la media mundial"
en una entrevista concedida a EFE en Londres, donde hoy ha comenzado
el World Travel Market -una de las citas para el sector más
importantes del año- y en el que Argentina dispone de un expositor
propio.
"Las caídas son rápidas, pero las recuperaciones son más lentas.
Creo que el año que viene no volveremos a los niveles de 2008, pero
sí en 2011", explicó.
El representante del Gobierno argentino destacó que desde octubre
ya se observa un repunte en el número de turistas recibidos,
especialmente de visitantes que proceden de otros puntos del
continente, señal de que la situación está mejorando.
Sobre los retos que quedan por afrontar, el dirigente argentino
hizo especial hincapié en la mejora de la conexión aérea con el
resto del mundo a través de vuelos directos a diferentes partes del
país, y no sólo a la capital.
"Antes se dependía mucho de Buenos Aires para que el turista
pudiera conocer otras zonas de Argentina. Pero todavía nos queda
mucho por hacer en eso", admitió.