El mástil de la bandera gigante que está instalado frente a La Moneda fue confeccionado hace bastantes años atrás con materiales elaborados por la firma Duromarmol. Pocos saben que se trata de una compañía que fundó el empresario Juan Pablo Del Río Goudie y que, aunque es de muy menor tamaño y escala en comparación a los otros negocios en los que participa este empresario, refleja el espíritu emprendedor que lo ha caracterizado desde hace décadas y que lo tiene con múltiples ocupaciones como presidente de Sodimac -parte del grupo Falabella-, y amplios intereses en la industria de la construcción y automotriz.
Desde abril Juan Pablo Del Río deberá sumar un quehacer más a su rutina, cuando se instale en el directorio de Falabella, una vez que se produzca la renovación que viene en abril en este grupo de retail. Porque esta semana su hermano José Luis Del Río Goudie, hizo público que dejaría esa mesa directiva en esa fecha y que sus hermanos y sus respectivas familias habían decidido votar por Juan Pablo Del Río en aquella próxima elección.
Con tal decisión, el segundo de los hijos hombres del fallecido empresario José Luis del Río Rondanelli se transforma en el primer recambio confirmado para el directorio de Falabella. Porque aunque hoy los hermanos están separados tras la disolución de Dersa, los Del Río en su conjunto poseen en torno al 14,56% de la propiedad de Falabella, por lo que tienen votos de sobra para lograr juntos aquella nominación. De hecho, en la misma misiva de José Luis Del Río se manifiesta que “con las acciones restantes” apoyarán a otros candidatos.
¿Por qué Juan Pablo fue la carta entre los siete hermanos Del Río Goudie? Porque es de hecho quien más acciones tiene de Falabella y quien además ha seguido comprando a través de la sociedad DT D y D SpA, adquiriendo un paquete en julio pasado a Bethia, a la rama de Liliana Solari. Y porque suceder a su hermano en la mesa directiva de Falabella era un paso casi natural, tras haber compartido ambos una historia en Sodimac y haber estado literalmente “con las manos en la masa” en la industria minorista.
El “arquitecto” de Sodimac
Arquitecto de la PUC, Juan Pablo Del Río, 77 años, es considerado el artífice del crecimiento de Sodimac. A ella había ingresado en 1986 y hace 28 años se transformó en su presidente. En rigor, Sodimac sólo ha tenido dos presidentes desde que la cooperativa Sodimac fue adquirida por la familia Del Río a mediados de los ‘80, y se transformó en la sociedad Sodimac. El primer presidente fue José Luis Del Río Rondanelli y el segundo y hasta hoy es Juan Pablo Del Río.
A él se le atribuye haber sido el impulsor del crecimiento de la firma de materiales de construcción y hogar. Un negocio que, desde los primeros años, a inicios de los ‘90, empujó con su hermano José Luis y su cuñado Víctor Pucci, cónyuge de Carolina Del Río.
El gran acierto de Juan Pablo Del Río como líder de la compañía fue haberla encaminado hacia el formato retail, con Homecenter Sodimac -lanzado en 1988- y luego el formato Homy, mucho antes de la aparición de Ikea, en alianza con Falabella. ¿De dónde sacó la idea? Cercanos al empresario indican que si bien miró referentes internacionales -incluida la estadounidense Home Depot-, llegó al convencimiento de que en Chile el camino debía ser justamente distinto.
Como el negocio tradicional de construcciones es muy vulnerable al ciclo de este sector productivo -la construcción es el primero en caer en las crisis y el último en levantar cabeza-, el foco de Juan Pablo Del Río fue ir a un mercado defensivo para ese ciclo. Es decir, no sólo orientarse al constructor profesional, sino que a las familias, al retail, quienes, en vez de comprar una vivienda, arreglan y le dan “una manito de gato” a su hogar. Y con una apuesta en layout muy enfocado en la mujer, que es la que en general toma las decisiones de compra.
Además, en 1993, Sodimac se asoció con el Grupo Corona, uno de los grupos empresariales más grandes de Colombia, dando el puntapié en una senda de internacionalización de la firma, y en el mercado colombiano, un inédito para firmas chilenas por aquellos años. Y también Juan Pablo Del Río fue impulsor de volver al sitio web propio y a los colores característicos de Sodimac, cuando en la era de Gaston Bottazzini como CEO de Falabella, la firma había optado por la unificación bajo el tono naranja.
Aunque distintos en sus modos, ambos hermanos -José Luis y Juan Pablo- tienen sintonía profesional y han compartido además un enfoque que releva al mundo trabajador en los negocios. Un dato: cuando los Del Río compraron Sodimac como cooperativa, tuvieron que entenderse con una mujer presidenta del sindicato, quien terminó siendo después la gerenta de Recursos Humanos de Sodimac.
El olfato en los negocios de Juan Pablo Del Río también alcanzó al mundo automotriz, que había desarrollado en los inicios su hermano José Luis, con Derco, y que Juan Pablo también presidió en el pasado. Cuando en 2009 los hermanos Del Río Goudie decidieron separar aguas, fue a sobre cerrado (por precio) que ofertaron por Derco, quedándose Juan Pablo con la firma junto a sus hermanos Carolina y Felipe, quienes más tarde lograban materializar, en enero de 2023, una combinación de negocios con la gigante Inchcape, traspasando Derco a esta multinacional automotriz, y quedándose estos chilenos como accionistas de la inglesa. En particular, la sociedad DT D y D SpA, de Juan Pablo Del Río, aparece con el 3,548% de la propiedad de la firma mundial y él está hoy instalado en el directorio de Inchcape.
Neohaus y mármoles
Aunque maneja un estricto bajo perfil y por ello es algo menos conocido que su hermano José Luis, Juan Pablo Del Río -aparte de participar en los negocios con sus hermanos- desplegó sus propios emprendimientos, vinculados con su profesión de arquitecto, construidos en sociedad con un histórico partner con quien se ha complementado: el ingeniero Cristóbal Sáenz, a quien conoce de la época universitaria, pues éste fue compañero de su hermano Felipe en ingeniería civil en la PUC.
Juan Pablo Del Río y Cristóbal Sáenz han sido los artífices de la Constructora Santa María y de su marca Neohaus, que se especializa en el desarrollo de proyectos de alto estándar de departamentos y oficinas en el sector oriente de Santiago, en Vitacura y La Dehesa, por ejemplo.
Y ambos también crearon en 1992 la ya mencionada firma Duromarmol, para vender marmolina. La misma firma que en 2011 los llevó a dar un salto tras adquirir una de las tres grandes canteras que había en Chile, 50 hectáreas en una zona cercana al Río Loa, cerca de Calama, integrándose verticalmente en un negocio que complementaban con importaciones de mármol de Egipto, Turquía, Italia, China, España e India. Un negocio en el que abastecían a clientes desde cementerios, arte, cultura, hasta decoración.
En su vida más personal, Juan Pablo Del Río está casado con Patricia Edwards y como familia también participan de la actividad filantrópica, a través de la Fundación Huella Gestión Social, que se dedica a apoyar con fondos a organizaciones de la sociedad civil y donde participan activamente en el directorio dos de sus seis hijos, Elisa y Diego Del Río Edwards, ambos ingenieros comerciales.
En su juventud Juan Pablo Del Río gustaba de andar en moto. Hoy gusta de la bicicleta y juega golf. Todas actividades que tendrá que combinar con otra ocupación. En Falabella. A partir de abril.