Freirina. Puerto Huasco. Vallenar. Todas esas localidades están en las cercanías de un proyecto minero de titanio que podría, en el futuro -y si todo sale bien-, empezar a cotizar en una de las bolsas más líquidas del mundo.
Key Mining Corp, fundada por el abogado chileno César López, selló esta semana su plan de fusión con Compass Digital Acquisition Corp, un vehículo de inversión (SPAC) con sede en Islas Caimán. La operación es liderada por Thomas Hennessy -ex portfolio manager en Abu Dhabi Investment Authority y Credit Suisse- y Nick Geeza, ex JP Morgan. El nexo entre López y sus nuevos socios fue Cohen & Company Capital Markets, uno de los mayores estructuradores de este tipo de vehículos en Nueva York.
Una SPAC es una compañía sin activos operativos que levanta capital mediante una oferta pública inicial con el objetivo de adquirir una empresa privada y llevarla al mercado bursátil. Si bien estos vehículos han perdido popularidad, este modelo recuperó la atención en Wall Street tras la salida a bolsa de Truth Social, la red social de Donald Trump.
Hennessy y Geeza visitaron antes de Navidad las instalaciones de Cerro Blanco en Atacama para supervisar los trabajos de exploración.
De materializarse la operación, la minera chilena ingresará en el mercado de valores donde transan firmas como Apple, Nvidia y Meta. Los planes consideran el ingreso del prospecto ante la SEC en los próximos días, tras lo cual se iniciará un proceso de revisión de antecedentes financieros y cumplimiento normativo que suele extenderse por algunos meses. Una vez obtenida la aprobación del regulador, el debut bursátil en el Nasdaq sería prácticamente inmediato.
El acuerdo, dicen entendidos, contempla que Key Mining Corp se quedará con entre el 70% y 75% de la propiedad, y significa que la firma resultante tendrá una valorización cercana a los US$ 300 millones. “Esta combinación nos proporciona un socio que comparte nuestra visión y asegura nuestra capacidad para continuar ejecutando nuestro plan de negocios”, dijo, en un comunicado, César López, CEO de la compañía.
La meta de la operación es inyectar recursos frescos para desarrollar Cerro Blanco, un depósito de rutilo (dióxido de titanio) en Atacama, considerado el décimo yacimiento de este mineral más grande del mundo.
Sin embargo, este acuerdo de fusión no es el primer intento de Key Mining por debutar en los mercados bursátiles de Estados Unidos.
El negocio que no fue con SQM
César López es un abogado de bajo perfil que tiene amplia trayectoria en el rubro minero: fue socio de López & Ashton, director de la canadiense CopperEx Resources, presidente de Aegean Metals Group y fundador de Centenario Copper Corporation y White Mountain Titanium Corporation. Hoy, pasa sus días entre Miami, Nueva York y Chile.
En 2020 fundó Key Mining Corp junto a Enrique Correa Tocornal, gerente general de ZTPartners. Su estrategia para capitalizar la compañía apuntaba a una apertura directa en Wall Street, proceso que inició formalmente a fines de 2023. En noviembre de ese año, la firma ingresó su primer prospecto ante la SEC para listar acciones en NYSE American, una plaza que exige menos requisitos que Nasdaq. El objetivo era levantar capital para cumplir los hitos del proyecto de cobre Fiel Rosita, un activo de SQM sobre el cual tenían una opción para obtener la mayoría de la propiedad.
En sus reportes ante el regulador estadounidense, la minera admitió que carecía de recursos suficientes para solventar esos compromisos sin financiamiento externo. El incumplimiento de estas cuotas facultaba a SQM para terminar el contrato de forma anticipada, lo que ponía en riesgo ese brazo del negocio.
Tras sucesivas enmiendas al prospecto de apertura (IPO), el proceso se estancó. Por eso, en abril de 2025 López envió una carta a la SEC solicitando el retiro de la declaración de registro. El ejecutivo argumentó que las condiciones del mercado no eran óptimas para la inscripción de los valores en ese momento. En la práctica, la decisión implicó desistir del contrato de exploración con SQM, por lo que se concentraron en el depósito de titanio de Cerro Blanco.
Pero menos de un año después, el sueño de una IPO se reactivó mediante la posible fusión con Compass Digital, proceso que, según informaron, les asegura la inyección de US$ 15 millones.
Japón, Arizona, Utah y Alaska
La hoja de ruta de KMC contempla transformar a la minera en un operador de infraestructura hídrica, lo que requiere una inversión cercana a los US$ 200 millones y US$ 250 millones. En concreto, tienen un proyecto de desalinización en el valle del Huasco que busca capturar, en parte, la demanda por agua en una zona donde no hay soluciones de estas características. Para ejecutar este plan, la compañía contrató al banco francés BNP Paribas como asesor estratégico para la búsqueda de un socio y, posteriormente, el financiamiento de este plan. Se trata, dicen entendidos, de una de las instituciones financieras con más expertise en este tipo de negocios.
A la fecha, la Key Mining Corp mantiene memorándums de entendimiento por 185 litros por segundo con terceros y proyecta el inicio de la operación comercial para el primer trimestre de 2029.
En una presentación para potenciales inversionistas, a la que tuvo acceso DF MAS, la minera informa sobre el cambio de ciclo político en Chile y la llegada en marzo del gobierno de José Antonio Kast, cuyo proyecto, dicen, promueve la reducción de trabas administrativas y el fomento a la inversión extranjera.
Fuera de Chile, en diciembre de 2025 la minera de César López adquirió el prospecto de cobre Fire Claims en Arizona. Esta estrategia, dicen entendidos, responde a las recientes órdenes ejecutivas de Donald Trump que instruyen medidas para acelerar la producción de minerales críticos y reducir la dependencia de suministros externos. Por eso, el plan de expansión de la compañía nacional identifica posibles proyectos de tierras raras en distintas localidades del país del norte, como Alaska, Colorado e incluso litio en un salar de Utah.