Por Constanza Morales H.
La recesión en España cedió ligeramente durante los primeros tres meses del año, a medida que Mariano Rajoy prepara un plan para estimular el crecimiento al mismo tiempo que intenta reducir el déficit presupuestario.
El banco central publicó ayer su boletín económico trimestral en el que estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) se redujo 0,5% entre enero y marzo respecto del trimestre anterior, cuando la economía cayó 0,8%, el mayor declive desde 2009. De esta manera, la nación completó su séptimo trimestre de contracción.
En términos anuales, el Banco de España calculó que la actividad en la cuarta mayor economía de la zona euro se encogió 2%.
“La demanda nacional retrocedió nuevamente, aunque el descenso fue menor que en el trimestre precedente, al revertirse el impacto de los factores de naturaleza transitoria que habían influido negativamente sobre el gasto interno en los meses finales de 2012, y particularmente en el caso del consumo de los hogares”, explicó la entidad.
La institución española destacó que el acceso al crédito se mantiene restringido para los hogares y las compañías, lo que afecta a la demanda doméstica. El organismo agregó que la capacidad limitada de las familias para ahorrar en un contexto de menor renta disponible, de incertidumbre en el mercado laboral y de altos niveles de deuda deja poco margen para que el consumo repunte en el corto plazo.
“Es una buena señal luego de un horrible último trimestre en 2012, pero todavía estamos en una intensa recesión”, comentó a Bloomberg José Carlos Diez, economista jefe de la corredora madrileña Intermoney. “Es difícil ver una recuperación. Nuestros principales socios comerciales no están pasando por un buen momento y el desempleo seguirá aumentando”, agregó.
Pro-crecimiento
Hace una semana, el jefe de gobierno prometió anunciar durante estos días medidas para alentar a la economía. Rajoy está buscando que la Unión Europea (UE) le dé más tiempo para reordenar las finanzas públicas luego de que el rescate al sector bancario el año pasado convirtiera al déficit español en el más grande de la zona euro.
El jueves, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, apoyó el llamado de Rajoy para que la UE relaje sus exigencias de más recortes.
Sin embargo, el Banco de España instó a seguir con el ajuste. “Con todo, el esfuerzo fiscal realizado en 2012 fue de gran intensidad, como muestra la magnitud del ajuste del saldo estructural realizado el año pasado (casi 3 puntos porcentuales del PIB), aunque es imprescindible que continúe para situar las finanzas públicas en una posición más saneada y poder quebrar la trayectoria alcista del ratio de la deuda pública, que alcanzó 84,2% del PIB en 2012”, decía el informe.