A fines de marzo, cuando Codelco entregó sus resultados, a varios mineros les llamó la atención que la compañía presentara un salto tan grande en la producción de diciembre, versus lo que registró en enero de este año, mes en que la firma reportó una fuerte caída en la producción.
En diciembre la empresa registró su mayor producción mensual de la década, con 172.300 toneladas métricas, superando ampliamente el promedio mensual de 105.600 toneladas entre enero y noviembre, lo que llevó a analistas del sector y exejecutivos a cuestionar los informes sobre el aumento de producción a fines de 2025, que permitió a la estatal cumplir con la meta anual.
Las dudas se intensificaron en marzo, cuando Cochilco informó que Codelco produjo 91.000 toneladas métricas, su cuarta cifra mensual más baja de la década y un descenso del 47% respecto de diciembre. En el ambiente se comentaba que algo no cuadraba. En ese minuto, declaró a Reuters un exalto ejecutivo de Codelco, bajo condición de anonimato, que: “En el sector, las cifras siempre se ajustan a los objetivos, pero aquí existen diferencias significativas que, como mínimo, resultan cuestionables”.
Con el tema ya dando vueltas, el 19 de marzo, después de una presentación en Acades, el presidente de la estatal, Máximo Pacheco, en un punto de prensa al ser consultado por los cuestionamientos en torno a las cifras de diciembre indicó que: "Es un comentario infundado y que no corresponde a la realidad. Siempre, todos los años, en diciembre, hacemos limpieza de inventarios para cerrar la casa en orden. Lo concreto es que Codelco ha tenido caídas muy significativas de producción en 2022 y 2023, pero la caída ya logramos superarla y logramos estabilizar la producción”.
En la entrega de resultados de la estatal a fines de marzo, consultados sobre los cuestionamientos al alza de la producción de diciembre, la administración defendió el resultado señalando que respondió a una combinación de factores operacionales y al uso de inventarios acumulados.
Pese a esa defensa se puso en marcha una auditoría interna solicitada por el Comité de Auditoría del directorio, que ya tiene conclusiones preliminares: se habrían sumado cerca de 20 mil toneladas que no correspondía. Es decir, según los resultados preliminares de la auditoría a los que tuvo acceso Señal DF, se incluyeron 20 mil toneladas.
La auditoría señala que “El Sr. César Márquez Márquez, Gerente de Presupuesto y Control de Gestión, gestionó una iniciativa de producción P1 (Productos Terminados), en conjunto con la División Chuquicamata (DCH), enviando una nota interna en borrador a la división (para que el Gerente General la firmara en señal de solicitud de aprobación de la iniciativa) eliminando de sus destinatarios a la Gerencia de Contabilidad y no considerando a la Gerencia de Servicios Comerciales, lo que implicó un incumplimiento normativo relacionado con las aprobaciones requeridas”.
El informe preliminar de auditoría agrega que funcionario, por otro lado, “excedió sus facultades autorizando la inclusión de 20.000 tmf, sin realizar las coordinaciones necesarias para asegurar el procesamiento del material en la División Radomiro Tomic (DRT), cuestión que solicitaba la nota interna borrador que él confeccionó y que firmó el Gerente General de DCH solicitando su autorización".
"Además, no consideró los eventuales impactos, considerando el plazo para su tratamiento, que la incorporación anticipada de esta producción podría ser cuestionada por la opinión pública, afectando la imagen de Codelco, utilizando una normativa no destinada para estos fines (IFC N°108 - PO Productos en Proceso). La normativa de Codelco es clara respecto de la determinación de Productos Terminados (Producción P1), la cual indica que se trata de productos listos para ser comercializados. Finalmente consideró estos volúmenes para el cálculo del CDU”, sentencia la auditoría.
Pero Márquez no es el único al que los auditores están pidiendo información, también habrían solicitado antecedentes al gerente de la División Chuquicamata, René Galleguillos y probablemente a un tercero que haya participado en la cadena de decisiones.
Lo que viene
¿Qué viene ahora?, César Márquez y el gerente de la División Chuquicamata, René Galleguillos y probablemente algún otro ejecutivo, deberán presentar sus descargos, para lo cual tienen plazo hasta hoy a las 12 de la noche. Dato no menor es que se les solicitó que lo hagan este lunes a las 18 horas.
En sus descargos deben entregar pruebas y antecedentes documentales o testimoniales que puedan cambiar o complementar los antecedentes detectados en esta revisión.
Tras esto, los auditores a cargo del proceso (que son internos) deberán emitir un informe final, que podría tardar una semana. Ese informe es traslado al Comité de Auditoría que puede validar el informe o cambiarlo. Tras este paso, el presidente ejecutivo debe hacer una propuesta de acciones.
Consultada Codelco, confirmó que el Comité de Auditoría del Directorio encargó una auditoría al reporte de producción 2025 de División Chuquicamata, en el marco de sus atribuciones y de los procesos permanentes de control y revisión interna de la Corporación. Dicho proceso se encuentra actualmente en desarrollo y aún no ha concluido. La auditoría contempla etapas formales de revisión de antecedentes y derecho a descargos de las personas involucradas, por lo que no corresponde adelantar conclusiones mientras el proceso siga en curso.
La estatal agregó que reafirma su compromiso con los más altos estándares de rigurosidad técnica, el cumplimiento de sus normas y mecanismos internos de control, y entregará información oficial una vez que el proceso haya concluido, a través de los canales y en los plazos que corresponda.
En tanto, fuentes cercanas a la compañía señalaron que la sobreestimación de producción no afecta los resultados financieros de la estatal, sino que más bien tiene un efecto en las metas de producción y que implica un efecto en los bonos de los ejecutivos y trabajadores.