Un “playbook” robusto es el que la firma luxemburguesa Millicom ha aplicado en Chile luego de su aterrizaje en el país, en febrero pasado, tras la compra –por US$ 1.215 millones, unos $ 1.030 millones de euros– de la operadora de telecomunicaciones de origen español, Telefónica, mejor conocida aquí en Chile como Movistar.
Y es que, según comunicó la teleoperadora europea en sus resultados financieros equivalentes a este primer trimestre del año, en Chile ya han completado una reestructuración de la planilla de funcionarios, que ha significado una reducción del 35% de la oficina hoy ubicada un edificio a un costado de la emblemática torre de 34 pisos de Telefónica en plena Av. Providencia, actualmente a la venta.
Dicho movimiento organizacional, transparentó la firma, significó el desembolso –en abril pasado– de Millicom en cerca de $19.000 millones (unos US$ 21 millones) de gastos de indemnizaciones por despido.
Según afirmó el CEO de Millicom, Marcelo Benítez, estas reestructuraciones forman parte de una estrategia mayor de la teleoperadora en Chile. Y si bien “aún es pronto”, consignó, el nuevo equipo directivo en el país –dirigido hoy por la colombiana Carolina Vallejo– “ya ha tomado medidas decisivas para simplificar la oferta comercial, estabilizar el ARPU (costo promedio de los planes fijos), reducir el apalancamiento y redimensionar la organización”, afirmó.
Esto, cabe recordar, se enmarca en pleno proceso de preparación para el esperado desembarco de la marca comercial con la que Millicom ya opera en otros países de la región: Tigo. Según adelantó DF, la firma ya presentó una solicitud ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) para inscribir la marca TIGO en Chile, con su característico logo azul. A la fecha, esta sigue "en proceso".
Así, de momento, a través de una presentación, Millicom detalló los principales avances desde su llegada en Chile, enumerando que ya han reducido su deuda en US$ 85 millones, “mejorando el apalancamiento en ~0,4x”; realizado inversiones focalizadas, “auditoría de red y optimización que ya mejoraron la calidad y cobertura”; y simplificado la (ahora) exoferta comercial de Movistar, eliminando estrategias de "precios irracionales” con un “compromiso de ampliar la huella comercial en 50 tiendas adicionales”.
En cifras, Millicom contabilizó que durante este primer trimestre (que, en su caso, cuenta solo 50 días, desde la firma por la compra de Telefónica el 10 de febrero pasado, al 31 de marzo) la firma registró ingresos totales (servicios + equipos) de US$255 millones en Chile, junto a un Ebitda ajustado por US$5 millones.
Cuando la firma entró a Chile, lo hizo junto al holding francés NJJ, que también controla el empresario Xavier Niel. Por tanto, en los resultados que respectan a la teleoperadora (que hoy mantiene un 49% de la exTelefónica), esta consignó que arrancó la operación con pérdidas operacionales de US$ 25 millones.
El resto del mundo
En el resto del mapa global, hoy Millicom mantiene operaciones en 12 países de Latinoamérica. Estos son: Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, El Salvador, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Uruguay.
En dichos mercados, la firma registró ingresos por US$1.985 millones durante este primer trimestre, un 45% más que en 2025. Dicho crecimiento, explicó, se da por la consolidación de Tigo Ecuador, Tigo Uruguay y Coltel (exoperador de Movistar en Colombia).
En cuanto a ganancias, Millicom registró utilidades atribuibles a los propietarios de la compañía por US$ 109 millones, un 44% menos que en el mismo periodo durante el año pasado. En Ebitda ajustado, en tanto, registró un alza del 35%, con US$ 857 millones.
Sobre la baja en las ganancias, Millicom explicó que se registraron mayores gastos financieros, pérdidas no operacionales netas y que en Colombia, la adquisición de la firma Cotel “aportó US$267 millones en ingresos y una pérdida neta de US$49 millones al Grupo". Dicha pérdida fue impactada por cerca de US$ 65 millones que se dembolsaron en costos de indemnización "registrados mientras Millicom ejecutó proyectos de reducción de costos, con foco en eficiencia tras la adquisición".