Tiene 159 páginas y forma parte de una serie de demandas que los principales canales de televisión chilenos presentaron ante el Tribunal de la Libre Competencia en abril pasado en contra de Alphabet, la casa matriz de Google.
Se trata del primer escrito, elaborado por el canal TV+, que pone en cifras y defiende los motivos por los que –junto a otras firmas como Canal 13, TVN, Mega y Chilevisión– acusan a la multinacional: un presunto abuso de posición dominante en los mercados de los motores de búsqueda y de publicidad digital.
La jugada, cabe recordar, se enmarca en un contexto mayor: Copesa (dueño de La Tercera), seguido de Cooperativa y El Mostrador, presentó en 2024 sus propios reclamos por los mismos motivos ante el TDLC.
Hace una semana, específicamente, se dio a conocer que cinco canales de televisión abierta seguirían el mismo camino y, articulados por la Asociación Nacional de Televisión (Anatel) y representados por el abogado Sebastián Castro de la firma Bering, anunciaron sus respectivas acciones.
Los argumentos
En su escrito presentado ante el TDLC, el primero de los cinco en conocerse, TV+ aseguró que Google hoy acapara un 90% de la participación mundial en cuanto al mercado de motores de búsqueda. En cuanto a cifras propias, ilustró que entre abril de 2025 y febrero de 2026, el 56,1% del tráfico web de TV+ provino desde la plataforma de la multinacional.
En este contexto, la firma alegó que la multinacional ha pasado de ser un “derivador de tráfico” a ser un proveedor de información, por ejemplo, a través de los resúmenes que elabora con inteligencia artificial a la hora de realizar una búsqueda. Esto, a juicio de TV+, “configura un intercambio crecientemente favorable para Google e injusto para los publicadores”.
"Dado que Google proporciona respuestas directas y concisas en la SERP (página de resultados del buscador), los usuarios tienen menos motivos para viajar hacia los sitios web de donde se extrajo la información, reduciendo el tráfico que se deriva a ellas y, así, disminuyendo los ingresos publicitarios de los creadores de contenido", detalló la firma.
Además, TV+ apuntó a que la compañía estadounidense también es dueña de YouTube. En esta línea, el canal alegó que Google hoy “dirige casi únicamente a resultados de videos de YouTube, mecanismo a través del cual Google canaliza audiencias, atención y, en definitiva, valor económico hacia su propia plataforma de video, en desmedro del tráfico que podría dirigirse a los contenidos audiovisuales publicados en el sitio de TV+”.
Esta situación, acusó, convierte a la multinacional en un “socio inevitable” que, desde su vereda, “conoce perfectamente este contexto, y lo ha aprovechado para hacer el intercambio entre su acceso al contenido de los publicadores por tráfico web de referencia, cada vez más favorable para sí misma, en perjuicio de los publicadores de contenido, sin justificaciones de eficiencia económica ni beneficios reales para sus usuarios”, acusó TV+.
En cuanto al mercado de la publicidad digital, el canal planteó que hoy Google participa en todos los segmentos de la cadena de intermediación publicitaria digital con distintos productos y servicios, como ad servers, ad exchanges, y demand side platforms.
A su juicio, esto presenta un importante conflicto de interés, "puesto que, al estar presente en cada enlace de la cadena, controla el precio al que se oferta, el diseño de las subastas, y las condiciones en que se seleccionan y sirven los anuncios”, argumentó.
Además, hizo énfasis en la poca información que existe sobre las tarifas y precios que usa Google en este mercado. “En general, ni publicadores ni anunciantes obtienen suficiente información en los reportes de Google para entender cuál es la tarifa asociada a cada servicio que presta Google en cada uno de los mercados relevantes”, destacó.
¿Qué piden?
Hacia el final, producto del presunto abuso de manera cuasi monopólica de parte de Google en los mercados digitales y de motores de búsqueda; TV+ solicitó al tribunal ordenar que la firma multinacional deba abstenerse de cualquiera de esas conductas denominadas como anticompetitivas que resulten en desventaja que perjudique al medio.
Sumado, pidió una multa a beneficio fiscal equivalente al al 30% de los ingresos publicitarios de Google en Chile “en el período comprendido entre el inicio de las conductas y la toma de una decisión por este H. Tribunal, o el doble de los beneficios económicos percibidos por Google en razón de estos servicios o aquella suma que este H. Tribunal estima procedente conforme a derecho y al mérito del proceso”.