A pesar de que la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha capturado la mirada de todos, los analistas internacionales y de la banca de inversión no esperan un mayor impacto en la industria petrolera venezolana a corto plazo.
Desde Oxford Economics señalaron que el crudo Brent se mantiene en el mismo nivel previo a la acción militar estadounidense en el país, cercano a los US$ 60,8 por barril.
Una “moderada respuesta” de los precios que refleja la disminución de la importancia de Venezuela para los mercados mundiales del petróleo, ya que la producción se ha desplomado en las últimas dos décadas y ahora representa menos del 1% del suministro mundial, indicaron en un informe elaborado por la economista jefe de la firma, Stephen Hare.
“Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero cualquier aumento del suministro será limitado a corto plazo, dado que el país sigue bajo sanciones estadounidenses y un bloqueo naval”, indicó.
La especialista agregó que en el mediano plazo, un entorno político y de inversión estable podría impulsar la producción en alrededor de 1 millón de barriles por día.
Por su parte, el banco de inversión suizo Julius Baer advirtió que el cambio de régimen en Venezuela no supone lo mismo para el petróleo y que los recientes acontecimientos suponen un riesgo mínimo para el suministro a corto plazo y, por lo tanto, ofrecen pocas posibilidades de que se produzca un repunte significativo en su precio.
“En cambio, la intervención de Estados Unidos es más importante para las perspectivas a largo plazo y podría tener un efecto bajista. Sin embargo, la mejora de las deterioradas infraestructuras petroleras del país y el restablecimiento del suministro de petróleo probablemente llevarán años, siempre que se resuelva la incertidumbre y se forme un nuevo Gobierno”, indicó en su nota el director de director de Economía e Investigación de Próxima Generación, Norbert Rücker.
De esta manera, señaló que por el momento, los acontecimientos en Venezuela no alteran el panorama general y que el mercado petrolero parece estar en un superávit duradero. Así, prevé que el precio se mantendrá en torno a los US$ 50 durante gran parte de 2026.
Desde Capital Economics también alertaron que los precios bajos del petróleo y la incertidumbre política podrían frustrar los esfuerzos del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por explotar el potencial energético venezolano.
En un informe, explicaron que las perspectivas de producción e inversión petrolera enfrentan importantes desafíos económicos y políticos. Esto ya que tras haber sufrido expropiaciones previas de activos en Venezuela, las empresas internacionales seguramente se mostrarán reticentes a invertir en nuevos activos energéticos hasta que se aclare un plan de sucesión política.
Además de lo que pueda pasar con el bloqueo estadounidense a las exportaciones petroleras sancionadas, incluyendo si las empresas estadounidenses continúan exentas.
“Por consiguiente, si bien un repunte en la producción petrolera venezolana a entre 1,5 y 2 millones de barriles diarios parece factible en los próximos dos años, esto solo representaría la mitad del nivel observado en el apogeo de la producción petrolera. Esto, en última instancia, frustrará cualquier esperanza del gobierno estadounidense de utilizar el petróleo venezolano para presionar a otros productores”, indicó el economista jefe de Clima y Materias Primas de Capital Economics, David Oxley.