Por segunda vez en menos de tres meses el Congreso de Estados Unidos entró en un cierre parcial luego del disenso entre Demócratas y Republicanos por la asignación de fondos a áreas específicas. Sin embargo, se espera que esta vez la Cámara reanude sus funciones durante la próxima semana. Mientras, la publicación de datos económicos cruciales también se mantienen paralizadas.
Entre las agencias afectadas, se encuentran los Departamentos de Defensa, Seguridad Nacional, Estado, Tesoro, Transporte, Salud y Servicios Humanos, y Vivienda y Desarrollo Urbano, además de agencias más pequeñas como la Administración de Pequeñas Empresas (SBA), la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y hasta la Casa Blanca.
El Departamento de Trabajo también está paralizado, por lo que la Oficina de Estadísticas Laborales no publicará el informe de empleo de enero el viernes como estaba previsto.
Otros informes planificados para esta semana, incluida la Encuesta de Vacantes de Empleo y Rotación Laboral de diciembre y la publicación del Empleo y Desempleo del Área Metropolitana, también serán reprogramados hasta que se reanude el financimiento.
“La publicación se reprogramará una vez que se reanude la financiación gubernamental”, declaró Emily Liddel, comisionada adjunta de la BLS para publicaciones y estudios especiales. “Debido al cierre parcial del gobierno federal, la Oficina de Estadísticas Laborales suspenderá la recopilación, el procesamiento y la difusión de datos”.
Los analistas advirtieron que la ausencia de cifras puede escalar por la pérdida de continuidad y calidad en series estadísticas clave para mercados y política monetaria.
Disputa por políticas migratorias
El actual shutdown del Gobierno se gatilló cuando el Congreso no alcanzó a aprobar a tiempo la legislación de gasto que mantenía funcionando a las agencias cuyo financiamiento aún estaba pendiente, lo que obligó a aplicar planes de contingencia y enviar a parte de los funcionarios a licencia sin goce de sueldo.
En esta ocasión, el cierre es “parcial” porque varias partidas del año fiscal ya estaban financiadas, pero otras quedaron atrapadas en la negociación política. La salida que construyó el Senado fue un paquete que financia hasta el cierre del año fiscal a distintas áreas del Estado, pero deja al Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS).
Esto, en medio de la arremetida migratoria de la actual administración y la muerte de dos manifestantes durante redadas antinmigración en Minnesota. Los legisladores demócratas se han negado a apoyar la financiación del DHS a menos que se establezcan nuevas barreras para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) después de los asesinatos en Minneapolis.