El sábado pasado, el Presidente estadounidense Donald Trump aseguró que un acuerdo preliminar con Irán podría sellarse al día siguiente. El domingo, en cambio, el mandatario llamó a sus negociadores a no apresurarse. El lunes, autoridades iraníes afirmarón que un pacto no era inminente y esa misma jornada en la noche el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó de ataques a instalaciones o capacidades de la nación persa, frente a lo que la Guardia Revolucionaria prometió represalias. Así, este martes, el secretario de Estado, Marco Rubio, reconocía que un acuerdo “tomará días”.
Los vaivenes, que tienen un correlato en los precios del petróleo que suben y bajan en torno a los US$ 100 el barril, no sorprenden. Ya son varias las oportunidades en las cuales la diplomacia entre ambas naciones parece rozar un acuerdo que no logra finiquitarse, manteniendo abierto un conflicto que se apresta a cumplir su tercer mes este jueves, lejos de las “cuatro o cinco semanas” que Trump estimó inicialmente.
Visiones contrapuestas
“El estancamiento en las negociaciones refleja la misma falta de alineación de antes: Washington, convencido de que puede imponer un resultado gracias a su superioridad militar, insiste en un acuerdo que aborde el tema nuclear de entrada y en sus propios términos; Teherán, convencido de su mayor capacidad de resistencia y de su mayor influencia a corto plazo, sostiene que el primer paso debe ser poner fin a la guerra, levantar el bloqueo, abrir el estrecho bajo su autoridad y garantizar cierto grado de alivio económico, antes de entablar negociaciones nucleares sustantivas”, se lee en el análisis del International Crisis Group.
Esas visiones contrapuestas suelen quedar expuestas, pese a que se mantiene abierto el diálogo. Este mismo lunes, Trump amenazó con “volver al frente de batalla y a los combates, pero más grandes y fuertes que nunca”. En tanto, este martes, el Líder Supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, afirmó: “No se puede dar marcha atrás; las naciones y los territorios de la región ya no servirán de escudo para las bases estadounidenses”.
“Sin embargo, mientras Trump espere algo parecido a una rendición, el regreso a una guerra a gran escala sigue siendo una posibilidad real, una perspectiva que se ve incrementada por el fortalecimiento de la presencia militar estadounidense en la región”, agregó el reporte del centro de estudios con sede en Bruselas.
Trump bajo presión
La situación se vuelve más compleja considerando la posición del liderazgo de Trump, que ha enfrentado fuertes críticas por carecer de una estrategia de salida del conflicto que inició, en alianza con Israel, el pasado 28 de febrero.
Sellar un pacto sin compromisos en materia nuclear de Irán, lo obligaría a dar explicaciones a los ciudadanos estadounidenses, que acudirán en noviembre a las urnas para renovar un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes, ambas -actualmente- controladas por el Partido Republicano.
“Sin cambio de régimen en Irán, sin selección del próximo Líder Supremo. No se desmantelarán los proxies de Irán, ni se limitan sus programas de misiles balísticos y drones. Un acuerdo para reducir la mezcla del uranio altamente enriquecido dentro de Irán. La destrucción de la marina iraní, pero un Irán envalentonado dispuesto a perturbar el estrecho. Sumando el coste en vidas, la economía global y el tesoro global, y el daño reputacional a EEUU... El Presidente Trump tiene que dar explicaciones serias”, reflexionó este martes el presidente de Eurasia Group, Ian Bremmer.
En un balance que tampoco es favorable para Washington, la directora del Programa de Medio Oriente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), Mona Yacoubian, indicó: “Lo más importante es que Irán seguirá contando con suficientes drones y misiles para reactivar su recién descubierta estrategia de sabotaje si se siente seriamente amenazado. Incluso si las negociaciones actuales dan como resultado un acuerdo sobre el estrecho (de Ormuz), Teherán ha demostrado tanto la capacidad como la voluntad de interrumpir el tráfico a través de este punto estratégico si es atacado. En esencia, se ha cruzado un punto de no retorno”.