El gasto en consumo de los hogares estadounidenses cayó 0,6%
en septiembre y por primera vez en cinco meses, según informó hoy del
Departamento de Comercio.
El descenso habría sido empujado, principalmente, por el término del programa
oficial de compra de autos que había lanzado el gobierno para impulsar la
demanda del alicaído sector.
En tanto, el ingreso de los estadounidenses se mantuvo sin cambios tras subir un 0,1% en agosto, en línea con lo esperado.
Ayer, el Gobierno, en su cálculo inicial de la actividad
económica, indicó que el producto interior bruto (PIB) creció a una
tasa anualizada de 3,5% entre julio y septiembre, el
primer incremento en un año.
Los analistas atribuyen ese crecimiento al programa de estímulo
económico aprobado por el Congreso y promulgado por Obama en
febrero, con un monto total de US$ 787.000 millones. Hasta el
30 de septiembre, el Gobierno había distribuido aproximadamente
US$ 339.000 millones de ese programa.
Un informe del Departamento de Trabajo indicó hoy que entre julio
y septiembre el costo de la mano de obra subió un 0,4%, y
ha aumentado apenas un 1,5% en un año. Éste es el
crecimiento más lento del costo de las unidades laborales del cual
se tenga registro.