Shangái/Hong Kong
Las exportaciones de automóviles de China subirán hasta un 25%, alcanzando un récord de más de 7 millones este año, según estimaciones de analistas y asociaciones del sector, a medida que los fabricantes de automóviles intentan compensar la caída de las ventas nacionales de automóviles de gasolina y la desaceleración del crecimiento de los vehículos eléctricos.
Fabricantes de autos chinos y extranjeros, como Volkswagen y Hyundai, están reorientando sus fábricas hacia mercados de exportación más lucrativos, en un cambio estratégico que presiona a los fabricantes fuera de China.
Se espera que las exportaciones de motores de combustión interna (MCI) de China aumenten un 4%, hasta los 3,4 millones, este año, mientras que los envíos de vehículos eléctricos se dispararán más de 50%, hasta los 3,7 millones, según analistas del sector automotor chino de UBS. Los analistas pronostican que las exportaciones chinas aumentarán a 9,4 millones para 2030, el doble de la cantidad enviada en 2024.
Los mercados extranjeros se han convertido en la válvula de escape para el excedente de producción de autos en China, afirmó Chris Liu, analista de la consultora Omdia con sede en Shangái. “A medida que la demanda interna se enfría, las exportaciones se están utilizando para absorber el exceso de capacidad de fabricación de motores de combustión interna, en lugar de cerrar plantas”, dijo Liu.
50% crecerían los envíos de autos eléctricos en 2026.
La Asociación de Automóviles de Pasajeros de China, un grupo industrial con sede en Beijing, ha pronosticado que las exportaciones de autos aumentarán un 20% este año, impulsadas por las ventas de vehículos eléctricos de BYD, rival de Tesla. “El mercado automotor enfrenta una enorme presión de crecimiento en 2026”, declaró Cui Dongshu, secretario general de la CPCA, en diciembre.
México, Medio Oriente, Rusia y partes de Europa se encuentran entre los principales mercados de exportación, según datos chinos.
Aumento de aranceles
Los fabricantes de autos chinos están estableciendo rápidamente fábricas y redes de ventas en todo el mundo para eludir el aumento de aranceles, excepto en Estados Unidos, donde están limitadas por gravámenes y controles de seguridad.
Las ventas al exterior, que incluyen exportaciones y autos fabricados por empresas chinas en mercados fuera de China, representan alrededor del 20% de los ingresos de la industria china y cerca de la mitad de sus ganancias, según UBS.
Siete de los mayores grupos automotrices -BYD, Great Wall Motor, Chery, SAIC, Changan, GAC y Geely- tienen 31 fábricas en el extranjero.
Según analistas de UBS, BYD, con sede en Shenzhen, fue la empresa más agresiva, con planes de duplicar el número de sus tiendas europeas, de aproximadamente 1.000 a 2 mil, para fines de 2026.
El panorama interno en China sigue siendo difícil, ya que Beijing está reduciendo las exenciones fiscales y los subsidios para los autos eléctricos.
Esto ejercerá presión financiera sobre un mercado de vehículos eléctricos saturado, donde más de 100 empresas se enfrentan a márgenes muy estrechos y a una ofensiva regulatoria contra prácticas de descuento insostenibles. Los analistas de Goldman Sachs afirmaron que las ganancias de este año se verán aún más reducidas debido a la agresiva competencia de los vehículos eléctricos, con el lanzamiento de 119 nuevos modelos -uno cada tres días- y la desaceleración del crecimiento del volumen.