Microsoft está evaluando emprender acciones legales contra Amazon y OpenAI por un acuerdo de US$ 50 mil millones que podría vulnerar su asociación exclusiva en la nube con el desarrollador de ChatGPT, lo que abre un frente de conflicto entre gigantes tecnológicos.
La disputa se centra en si Amazon Web Services puede ofrecer el nuevo producto comercial de OpenAI, conocido como Frontier, sin infringir un acuerdo de larga data que exige que todo acceso a los modelos de la startup se canalice a través de la plataforma de nube Azure de Microsoft.
Este acuerdo es altamente lucrativo para Microsoft, ya que los productos de OpenAI han impulsado los ingresos de Azure a niveles récord.
Amazon y OpenAI sostienen que están desarrollando un sistema que sortea el contrato. Ejecutivos de Microsoft lo cuestionan, señalando que ese enfoque no es viable y violaría el espíritu, si no la letra, del acuerdo, según personas familiarizadas con las conversaciones.
Antes del lanzamiento de Frontier, las compañías seguían en conversaciones para resolver la disputa sin recurrir a litigios, agregaron.
“Conocemos nuestro contrato”, dijo una persona cercana a la posición de Microsoft. “Los demandaremos si lo incumplen. Si Amazon y OpenAI quieren apostar por la creatividad de sus abogados contractuales, yo apostaría por nosotros, no por ellos”.
La amenaza legal refleja una brecha más amplia entre Microsoft y OpenAI, en momentos en que la startup busca flexibilizar las restricciones de sus primeros contratos y diversificar sus alianzas en la nube, mientras su principal inversionista comienza a verla como un competidor en servicios de IA para empresas.
OpenAI considera que sus planes con Amazon son compatibles con su acuerdo con Microsoft, según una persona familiarizada con su postura.
La misma fuente añadió que es poco probable que Microsoft avance con acciones legales y atraiga mayor escrutinio mientras enfrenta investigaciones regulatorias en EE.UU., Reino Unido y la Unión Europea por presuntas prácticas anticompetitivas en licencias vinculadas a Azure.
Obstáculos para la salida a bolsa de OpenAI
Los planes de OpenAI de salir a bolsa tan pronto como este año podrían verse afectados si la disputa llega a tribunales. Incluso después de cerrar una ronda de financiamiento por US$ 110 mil millones el mes pasado, la compañía necesita recaudar más capital para cubrir los enormes costos computacionales de entrenar y operar sus modelos de lenguaje.
La IPO ya se ve complejizada por una demanda presentada por Elon Musk contra el CEO Sam Altman, con quien cofundó la startup en 2015. El empresario acusa a Altman de abandonar la misión sin fines de lucro para enriquecerse junto a otros ejecutivos. El juicio está programado para comenzar el próximo mes en Oakland.
“Lo último que OpenAI necesita ahora es otro caso judicial”, señaló la persona cercana a Microsoft.
Frontier de OpenAI despliega flotas de agentes de IA —bots que pueden operar de forma autónoma bajo instrucciones humanas— dentro de empresas. La plataforma es el eje de la alianza OpenAI-Amazon anunciada el mes pasado, junto con el compromiso de comprar US$ 138 mil millones en servicios de nube de AWS.
Microsoft había sido el proveedor exclusivo de nube de OpenAI desde su inversión inicial de US$ 1.000 millones en 2019, pero renunció a ese derecho al aprobar su reestructuración en octubre.
Sin embargo, mantuvo una cláusula sobre las API (interfaces de programación de aplicaciones), que son las conexiones que utilizan desarrolladores y empresas para acceder a los modelos de OpenAI. Esta cláusula exige que todas las llamadas API se canalicen a través de Azure.
Tras bambalinas, los abogados de las compañías chocaron durante semanas sobre el alcance del acuerdo con Amazon y cómo debía describirse, según dos personas al tanto del asunto.
Cuando los tres grupos publicaron comunicados paralelos sobre Frontier, Microsoft afirmó que nada había cambiado respecto del acuerdo de octubre y que seguía siendo el proveedor exclusivo de nube para las API de OpenAI.
El detalle de la disputa
La disputa gira en torno a la definición de acceso “stateless” y “stateful” a los modelos de IA. Los modelos de lenguaje funcionan por defecto como “stateless”, es decir, no retienen información entre interacciones. Las capas “stateful” se agregan mediante aplicaciones para darles memoria y contexto, haciéndolos más útiles para empresas.
Amazon y OpenAI están desarrollando un sistema denominado “Stateful Runtime Environment” que opera en la plataforma Bedrock de AWS. Este sistema accedería a datos empresariales almacenados en AWS, permitiendo a los agentes de OpenAI recordar trabajos previos, operar entre distintas herramientas de software y fuentes de datos, y utilizar capacidad de cómputo.
Estas afirmaciones preocupan a Microsoft, ya que sus expertos consideran que la tecnología necesaria para evitar ejecutar Frontier en Azure —según los términos del contrato— no existe, dijeron las fuentes.
Para evitar provocar a Microsoft, Amazon ha dado instrucciones estrictas a su personal sobre cómo describir el sistema, según un memo interno visto por el FT y reportado inicialmente por Business Insider.
Los empleados de AWS pueden decir a los clientes que el sistema está “powered by”, “enabled by” o que “integrates with” OpenAI, pero tienen prohibido afirmar que “enables access” o que “calls on” ChatGPT. Tampoco deben sugerir que los modelos más avanzados de OpenAI están disponibles en AWS.
OpenAI sostiene que su acuerdo con Amazon no permite un acceso indirecto a sus modelos “stateless”, según la fuente. La startup tiene derecho a desarrollar nuevos productos con terceros siempre que no crucen la “línea roja” de ofrecerse principalmente como API.
Amazon y OpenAI declinaron comentar. Microsoft señaló: “Confiamos en que OpenAI entiende y respeta la importancia de cumplir con sus obligaciones legales”.