Los principales grupos de inteligencia artificial (IA) están intensificando sus esfuerzos para desafiar el dominio de Google en el mercado de los navegadores, apostando a que la tecnología de vanguardia cambiará la manera en que las personas acceden a internet.
OpenAI y Perplexity han lanzado sus propios navegadores web en los últimos meses, mientras que Microsoft también incorporó su herramienta de IA Copilot al navegador Edge, que permite a los usuarios hacer preguntas a chatbots junto al contenido que están visualizando.
Estos desarrollos representan el mayor cambio en el mercado global de navegadores en las últimas dos décadas y marcan el más reciente campo de batalla entre los grupos tecnológicos en la carrera por obtener una ventaja competitiva en IA.
Los navegadores con IA definirán cómo “todos vamos a interactuar con internet en el futuro”, dijo Mark Surman, presidente de la Fundación Mozilla, y agregó que su organización planea permitir que los usuarios elijan qué modelo de IA desean integrar en su navegador Firefox.
Los fabricantes de navegadores con IA enfrentan una dura competencia de Google, que controla más del 63% de la cuota de mercado global, según Cloudflare, y que se ha movido rápidamente para incorporar sus modelos de IA Gemini en Chrome.
Para los grupos de IA, el atractivo comercial de los navegadores es enorme, ya que buscan atraer a más usuarios e ingresos.
Tanto para OpenAI como para Perplexity, crear sus propias versiones les permitirá establecer una relación más directa con sus usuarios, muchos de los cuales acceden a chatbots como ChatGPT desde navegadores controlados por Google y Microsoft.
Jesse Dwyer, de Perplexity, quien trabaja en su nuevo navegador Comet, dijo que la startup ve a los navegadores como el “sistema operativo de tu mente”.
Además de recopilar datos valiosos de los usuarios que ayudan a mejorar el entrenamiento de sus grandes modelos de lenguaje (LLM, su sigla en inglés), las herramientas de IA también mantienen a los usuarios comprometidos, lo que podría facilitar la venta de publicidad.
Los navegadores también son vistos como la plataforma a través de la cual operan los llamados agentes de IA y realizan acciones en nombre del usuario, como reservar pasajes, agendar citas o hacer compras.
“Veremos un mundo en el que la navegación manual estará ampliamente aumentada por la navegación proactiva de la IA y la navegación dirigida por la IA”, dijo Jacob Andreou, vicepresidente corporativo de producto y crecimiento en Microsoft AI.
Uso de datos
Algunos han criticado la nueva experiencia de navegación impulsada por IA, con usuarios que se quejan de funciones inestables y poco confiables. Otros han advertido sobre preocupaciones de privacidad en torno a los datos personales.
Google dijo que utiliza las conversaciones de Gemini para entrenar sus modelos, pero que no recopila contenido de las páginas web desde los navegadores de los usuarios y elimina la información personal de las sesiones de navegación.
OpenAI señaló que su navegador Atlas seguirá las configuraciones de entrenamiento existentes en ChatGPT, y que la empresa no entrena con el contenido que los usuarios consultan por defecto. Si un usuario decide optar por participar, esos datos pasan por filtros de privacidad y seguridad antes de ser utilizados por la startup.
Microsoft indicó que sus funciones de IA también son “opt-in” (confirmación única), y que los usuarios pueden optar por no compartir sus datos para personalización y entrenamiento de IA.
Perplexity dijo que utiliza los datos de los usuarios para entrenar modelos internos propietarios que trabajan en procesos como la formulación de consultas, así como para ajustar modelos de frontera como ChatGPT, Claude y Gemini para que sean más precisos.
Google en la carrera y ciberseguridad
Sin embargo, será difícil desplazar el liderazgo de Google. En mayo anunció planes para lanzar un “modo IA” en la búsqueda de Google y en el navegador Chrome, con el fin de ofrecer una experiencia conversacional de preguntas y respuestas similar a la de ChatGPT de OpenAI.
Su modelo de lenguaje más reciente, Gemini 3, lanzado en noviembre, también es considerado como un salto por sobre GPT-5 de OpenAI y habría logrado avances en el proceso de entrenamiento que OpenAI no ha conseguido en los últimos meses.
“Un navegador habilitado con IA, por sí solo, no es un diferenciador”, dijo Stephanie Liu, analista senior de Forrester. “OpenAI tendrá que encontrar una propuesta de valor significativa para atraer a más usuarios, lo que nuevamente es una tarea difícil cuando se enfrenta a un navegador web dominante, muy poderoso y ampliamente utilizado”.
Adam Fry, líder de producto de OpenAI para ChatGPT Atlas, dijo que la compañía está trabajando para incorporar pronto más funciones a su navegador, como múltiples perfiles y la posibilidad de agrupar pestañas. “Este es el comienzo de una inversión de largo plazo que estamos haciendo en Atlas”, afirmó.
Surman, de Mozilla, señaló que para algunos puede parecer que los navegadores con IA han “fracasado”, porque no cambian de manera sustancial la experiencia de navegar por la web.
Un foco importante para Google ha sido el desarrollo de agentes y la facilitación de capacidades como la traducción y el autocompletado de información en formularios. También lanzó en diciembre una nueva herramienta experimental llamada Disco, que permite a los usuarios convertir pestañas abiertas en aplicaciones personalizadas e interactivas.
“Estamos entusiasmados con el potencial de que las personas puedan simplemente automatizar parte del ‘trabajo digital doméstico’ de su vida en la web”, dijo Parisa Tabriz, vicepresidenta de Chrome en Google.
La integración de modelos de IA en los navegadores también introduce nuevos riesgos de ciberseguridad, como la inyección de prompts, donde los atacantes pueden manipular el comportamiento de los LLM insertando instrucciones maliciosas en sitios web.
Los ataques por inyección de prompts son un problema de seguridad no resuelto y se originan en el hecho de que los modelos de IA no pueden diferenciar entre solicitudes legítimas de los usuarios y solicitudes maliciosas.
La consultora Gartner sugirió recientemente que las empresas bloqueen los navegadores con IA debido a estas preocupaciones de ciberseguridad. Estos riesgos se agravan a medida que los usuarios confían a los modelos de IA información sensible, como los datos de tarjetas de crédito.
Pese a los riesgos, la mayoría de los expertos coincide en que los navegadores están maduros para la innovación, tras haber permanecido en gran medida sin cambios durante las últimas dos décadas.
“No sé si Comet es el modelo correcto u otro navegador es el modelo correcto. Pero lo que sí sé es que todos los navegadores existentes no lo son”, dijo Dwyer, de Perplexity.