Uber Technologies planea invertir hasta US$ 1.250 millones en el fabricante de automóviles Rivian Automotive para ayudar a lanzar una flota de robotaxis que estará disponible en Estados Unidos, Canadá y Europa durante los próximos cinco años.
Uber junto a sus socios de flota comprarán 10.000 robotaxis autónomos Rivian R2 y los pondrán a disposición exclusivamente en la app de Uber a partir de 2028, comenzando en San Francisco y Miami, informaron ambas compañías en un comunicado conjunto el jueves.
Como parte de la asociación, Uber se ha comprometido a realizar una inversión inicial de US$ 300 millones en Rivian, sujeta a aprobación regulatoria. El financiamiento podría aumentar hasta US$ 1.250 millones hacia 2031 si se cumplen ciertos “hitos autónomos” no revelados, señalaron las empresas. También tienen la opción de negociar la compra de hasta 40.000 robotaxis adicionales de Rivian a partir de 2030.
Las acciones de Rivian subieron hasta 9,4% tras el inicio de las operaciones en Nueva York. Los títulos de Uber avanzaron hasta 1,1%. En tanto, Tesla cayó hasta 3,3%.
El acuerdo representa una de las mayores asociaciones de Uber en robotaxis hasta la fecha, en momentos en que su negocio de ride-hailing enfrenta competencia de una ola de operadores de robotaxis. La firma se está posicionando como un socio de comercialización que conecta robotaxis con su red global de clientes, además de establecer soporte de infraestructura de carga y facilitar vínculos con proveedores que puedan gestionar operaciones de flota en terreno.
Uber, con sede en San Francisco, ha firmado acuerdos con más de 20 desarrolladores de vehículos autónomos -la mayoría en el último año-, incluidos Waymo de Alphabet y Zoox de Amazon.
Uber, que vendió su costosa división interna de conducción autónoma en 2020, está optando por un enfoque de asociaciones mientras las compañías de autos autónomos comienzan a escalar producción y operaciones en los próximos años. La empresa ha señalado que apunta a ofrecer robotaxis con sus socios en un total de 15 mercados hacia fines de este año, aunque la mayoría no comenzará a expandirse significativamente hasta 2027.
Si se cumplen todos los hitos del acuerdo con Rivian, ambas compañías habrán desplegado miles de robotaxis sin supervisión en 25 ciudades de Estados Unidos, Canadá y Europa hacia fines de 2031, según el comunicado.
Al comprometerse a comprar algunos robotaxis, Uber está experimentando de primera mano los retornos económicos mientras negocia con bancos o actores de private equity que podrían ayudar a financiar las crecientes flotas en el futuro. Otros acuerdos vigentes de Uber incluyen 20.000 vehículos de Lucid Group equipados con tecnología de Nuro, y 5.000 robotaxis de Stellantis NV.
El lugar de Rivian
Para Rivian, la asociación con Uber se suma a sus ambiciones más amplias en autonomía. Antes del anuncio, el chief software officer, Wassym Bensaid, dijo a Bloomberg News en South by Southwest la semana pasada que la autonomía “es una de las áreas de enfoque más críticas de la compañía”.
En diciembre, la empresa presentó un chip de autonomía desarrollado internamente que planea instalar en sus próximos vehículos utilitarios deportivos R2 junto con un nuevo sensor lidar a partir de 2027. El R2 también incluirá 11 cámaras de alta definición de 65 megapíxeles y cinco sensores de radar.
Además de los servicios de rideshare, el CEO de Rivian, RJ Scaringe, señaló en diciembre que el fabricante está enfocado en desarrollar tecnología de conducción autónoma para vehículos de propiedad personal, de modo que eventualmente puedan realizar tareas cotidianas como recoger a los niños del colegio o buscar a los propietarios en el aeropuerto. También está abierto a licenciar software a otros fabricantes.
Rivian ya ofrece una suscripción para su software de conducción semiautónoma, con un precio de US$ 2.500 por compra de por vida o US$ 49,99 mensuales, con planes de ampliar continuamente sus capacidades este año. El producto de suscripción actual incluye funciones como cambios de carril bajo demanda o un modo manos libres que permite a los conductores mantener las manos fuera del volante mientras supervisan el trayecto. La empresa espera incorporar estacionamiento automático y funciones de entrada y salida de autopistas este año.
Los fabricantes rivales de vehículos eléctricos Tesla y Lucid han tomado ventaja en la adopción del emergente mercado de robotaxis. Tesla cuenta con una pequeña flota de robotaxis en Austin, así como autos con conductores de seguridad en San Francisco. El CEO de Tesla, Elon Musk, también tiene planes de iniciar el próximo mes la producción de su Cybercab autónomo de dos asientos.
Durante un evento con inversionistas la semana pasada, el CEO de Lucid, Marc Winterhoff, señaló que la compañía busca desempeñar “un papel importante” en el mercado de robotaxis, al presentar un prototipo de robotaxi de dos asientos llamado Lunar. La empresa también indicó que está en conversaciones para concretar una ampliación de su alianza con Uber que incluirá el despliegue de sus próximos vehículos de tamaño medio “a una escala similar” al programa de robotaxis Gravity.