El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció hoy
que sus "logros son escasos" en comparación con otros galardonados
anteriores con el premio Nobel de la
Paz, en su discurso en la ceremonia de entrega del galardón en
el Auditorio Municipal de Oslo.
El mandatario indicó que recibe el premio "con profunda gratitud y una
gran humildad", al aludir a las críticas que consideran que el reconocimiento le llega cuando apenas lleva once meses en la Casa Blanca, es
prematuro.
Por otra parte, frente a las críticas sobre el envío de 30.000 soldados
más a Afganistán, defendió la necesidad de que, en algunas ocasiones, haya que
ir a la guerra para poder mantener la paz. Sin embargo, señaló que esta no debe glorificarse y que su
costo es "elevado", pero indicó "los instrumentos de la guerra tienen
un papel que jugar para mantener la paz".
En su alocución, Obama repasó sus propuestas de política internacional y
subrayó que el compromiso de Estados Unidos con la seguridad global no
flaqueará jamás pero también matizó que "Estados Unidos no puede actuar
solo".
Defendió también su política de ofrecer un diálogo a los regímenes hostiles,
como ha hecho hacia Birmania, Corea del Norte o Irán. La promoción de los derechos humanos a veces debe combinarse con una diplomacia
paciente, puntualizó.