Abelardo de la Espriella llega al balotaje de este domingo 21 de junio como el gran favorito para convertirse en el próximo Presidente de Colombia.
El outsider de derecha obtuvo el primer lugar en la primera vuelta del 31 de mayo con cerca del 38% de los votos, superando por amplio margen a Iván Cepeda, candidato de izquierda respaldado por el Presidente Gustavo Petro, quien alcanzó alrededor del 26%.
Desde entonces, la mayoría de las encuestas publicadas antes del cierre legal de los sondeos han mostrado una ventaja consistente para De la Espriella. El sondeo de AtlasIntel le otorgó un 52,2% de intención de voto frente al 44,5% de su rival, mientras que Guarumo-EcoAnalítica lo situó con un 52,6% versus 45,0%. Una tercera medición de CNC mostró una ventaja más estrecha, aunque igualmente favorable, de 48,6% contra 44,7%.
Incluso un resultado más cercano al último sondeo resultaría suficiente para suceder a Petro, pues le basta una mayoría simple para sellar su victoria.
Aunque nada está zanjado hasta que alrededor de 40 millones de colombianos acudan a las urnas, el mercado ha dejado claro su entusiasmo con la posición que ocupa en la carrera presidencial el candidato opositor.
Desde que De la Espriella se impuso en la primera vuelta, el índice MSCI COLCAP de la Bolsa de Valores de Colombia ha escalado desde 2.176,9 hasta 2.404,5 puntos al cierre de este jueves, lo que equivale a un avance cercano al 10,5%. En tanto, el CDS a 10 años del bono soberano ha caído unos 70 puntos base.
“Este movimiento refleja la expectativa de un gobierno más ortodoxo en lo fiscal y más amigable con la inversión privada, en contraste con la continuidad institucional que representaría Cepeda”, señala a DF el economista de LarrainVial Research, Francisco de la Cerda.

José Manuel Restrepo, Compañero de fórmula de De la Espriella y exministro de Hacienda. Daniel Raisbeck, economista libertario parte del equipo del candidato opositor. Fotos: Reuters y Archivo.
Agenda y equipo
El abogado y empresario, cuyos partidarios llaman “el tigre”, busca marcar distancia con varias de las políticas impulsadas durante el gobierno de Petro.
Entre las principales propuestas de De la Espriella figuran una reducción gradual de la carga tributaria sobre las empresas, la simplificación del sistema impositivo, un plan de austeridad para reducir el tamaño del Estado y una agenda de desregulación destinada a facilitar la inversión privada.
El candidato también ha planteado fortalecer las asociaciones público-privadas para impulsar proyectos de infraestructura y revisar aspectos de las reformas laboral y previsional aprobadas en los últimos años.
La propuesta energética ocupa un lugar central en el programa. De la Espriella ha prometido revertir las restricciones a nuevos contratos de exploración de hidrocarburos, argumentando que el sector seguirá siendo una fuente clave de ingresos fiscales, exportaciones y divisas para Colombia durante la próxima década.
La posición es compartida por parte importante del empresariado colombiano y ha sido una de las principales razones detrás del buen desempeño bursátil de compañías ligadas al sector.
Detrás de esta agenda destaca la figura de José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y actual candidato a vicepresidente en fórmula con la postulación presidencial de De la Espriella.
Restrepo asumió la jefatura de las finanzas colombianas en 2021 en medio de una compleja crisis fiscal y lideró la aprobación de la Ley de Inversión Social, el principal esfuerzo de consolidación fiscal del gobierno de Iván Duque tras la pandemia del Covid-19.
Su defensa de la regla fiscal y su cercanía con el sector empresarial han llevado a que buena parte del mercado lo vea como una de las principales garantías de estabilidad macroeconómica en un eventual gobierno del candidato barranquillero.
De cara a un mandato, Restrepo ha vuelto a las ideas que defendió como autoridad, insistiendo en la necesidad de respetar la regla fiscal, contener el déficit y preservar la confianza de los inversionistas, elementos que han contribuido a moderar la percepción de riesgo asociada a la candidatura de De la Espriella, quien no cuenta con ningún tipo de experiencia en cargos públicos.
En una línea económica que conecta al candidato a la presidencial con las ideas libertarias, cobra relevancia el economista Daniel Raisbeck, quien ha permeado parte del discurso en materias como reducción del gasto público, simplificación regulatoria y fortalecimiento de la iniciativa privada.
Aunque la campaña no ha formalizado un equipo económico amplio, la dupla Restrepo-Raisbeck es vista por el mercado como una señal de que un eventual gobierno de De la Espriella buscaría combinar disciplina macroeconómica con una agenda de reformas orientadas al crecimiento.
Riesgos insalvables
Pese al entusiasmo, en LarrainVial Research advierten que, ante una eventual victoria de De la Espriella, la reacción positiva del mercado podría ser de corto plazo. “El programa contempla un ajuste fiscal muy ambicioso, pero la capacidad de ejecución dependerá de factores institucionales y políticos que hoy representan restricciones relevantes”, señala De la Cerda.
El economista apunta particularmente a la desafiante composición del Congreso colombiano, donde ninguna fuerza política cuenta con mayoría propia, lo que obligaría a construir acuerdos amplios para aprobar reformas estructurales.
A ello De la Cerda suma que, de acuerdo con las estimaciones del Consejo Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), cerca del 90% del gasto público está comprometido por disposiciones constitucionales, legales o contractuales, “lo que acota de forma importante el margen de maniobra discrecional de cualquier gobierno entrante”.