El magnate financiero
George Soros planteó hoy una propuesta para desbloquear el debate sobre el financiamiento de las medidas contra el cambio climático, durante el desarrollo de la cumbre internacional de Copenhague.
Soros propuso dedicar una parte de los US$ 283.000 millones de partidas especiales del Fondo Monetario Internacional
(FMI) a la reducción de emisiones de CO2 en los países en
desarrollo.
Esos proyectos para paliar los efectos del cambio climático
podrían generar intereses sobre US$ 100.000 millones, los que
serían asignados en la próxima década, y las reservas de oro del FMI
servirían de garantía para el capital y los intereses.
Soros, sin embargo, prevé obstáculos como la oposición del Congreso
norteamericano, de la cúpula del FMI y también el precio global del carbón.
El tema de los recursos se ha convertido en el caballo de batalla de la
cumbre de Copenhague, ante todo por la negativa de los países
industrializados a dar cifras concretas, a la espera de que lleguen
los líderes de más de 100 naciones para decidirlo.