El depuesto presidente de Honduras,
Manuel Zelaya, calificó hoy el acuerdo alcanzado con el gobierno de
facto para que el Congreso decida sobre su eventual restitución en
el poder como "triunfo para la democracia hondureña".
Esta madrugada Roberto Micheletti anunció que autorizó a su comisión de
diálogo a firmar un acuerdo que incluye la propuesta de pedir al
Parlamento que se pronuncie sobre la restitución de Zelaya.
"El solo hecho de que se esté ya reconociendo la necesidad de
retrotraer los poderes del Estado al 28 de junio del 2009 significa
un triunfo para la democracia hondureña y (...) el retorno de la paz
para el país", dijo en declaraciones a Radio Globo.
También supone "la posibilidad de que las elecciones en Honduras se confirme que podemos realizarlas en igualdad de competencia y con
libertad", añadió.
Zelaya, que calificó de "viacrucis" el camino para llegar a este
pacto, consideró el convenio como "histórico" e hizo un llamado a la calma a la población.
El mandatario depuesto subrayó también que la misión estadounidense
encabezada por el subsecretario de Estado Thomas Shannon, llegado el
miércoles al país, "ha jugado un papel fundamental, clave, igual que
la Organización de Estados Americanos (OEA ), la Unión Europea,
todos los países de América".
Hizo votos, asimismo, para que este acuerdo sea "una garantía
para que el sentido de la interrupción democrática que significan
los Gobiernos de facto sean experiencias que no las volvamos a
repetir" en Honduras.