Ya se contagia entre mercados el temor a un endurecimiento monetario de la Reserva Federal (Fed) y sus efectos sobre el apetito por la Inteligencia Artificial (IA), que se traspasaron este martes al cobre y golpearon con fuerza al peso chileno.
El tipo de cambio saltó $ 8,5 a $ 915,7 al cierre del mercado local, tras haber alcanzado un techo de $ 919 al mediodía en las pantallas de Bloomberg. Con ello revirtió la mayor parte de las caídas de la primera mitad del mes, y por ende se acerca de vuelta al peak del 8 de junio.
La huida hacia activos más seguros favoreció tanto al dólar como a los bonos. El dollar index escalaba 0,4% a 101,4 puntos, nuevos máximos desde mayo de 2025, aun cuando los rendimientos del Tesoro aflojaron 3,4 puntos base (pb) en el tramo a dos años y 1,8 pb a 10 años plazo.
En tanto, el futuro de cobre caía 3,6% a US$ 6,2 por libra en la bolsa Comex estadounidense y bajó 2% hasta los US$ 6,07 en Londres, acompañado con pérdidas de metales preciosos como el oro y la plata. Al mismo tiempo, los índices bursátiles se fueron para abajo, especialmente aquellos relacionados con la tecnología.
Correlaciones y tasas
"El cobre no se ha librado del clima general de aversión al riesgo", escribió el head de estrategias de materias primas en Saxo Bank, Ole Hansen. El metal rojo "está sufriendo las mismas fuerzas macroeconómicas que lastran a la mayoría de los activos cíclicos", a medida que "los inversionistas han reducido su exposición a sectores sensibles al crecimiento, en medio de preocupaciones por condiciones financieras más restrictivas y un impulso económico más débil".
De acuerdo con su análisis, "la corrección bursátil impulsada por el sector tecnológico se ha sumado a esa presión", puesto que "en los últimos dos años, el cobre se ha asociado cada vez más con temas como la electrificación, la infraestructura de IA y el aumento de la demanda de energía". Como resultado, "los períodos de debilidad en las acciones tecnológicas y relacionadas con el crecimiento ahora se extienden cada vez más a los metales industriales".
Tras el contundente mensaje desplegado la semana pasada por Kevin Warsh en su debut como presidente de la Fed, junto con las estimaciones del resto de los miembros del banco central, el mercado se está tomando en serio la posibilidad de que suban las tasas.
Los operadores de futuros están descontando un tercio de probabilidad de que un ajuste de 25 pb se produzca cuanto antes, en la reunión de julio. De no ser así, contemplan 90% de chance de que esto ocurra en septiembre, y para el cierre de año no sólo lo dan por hecho, sino que están divididos 50 y 50 en la previsión de que el alza acumulada podría ser de 50 pb.
Así, el dólar ha seguido ganado adeptos aun cuando las tensiones geopolíticas vienen en retirada, tras el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. De hecho, el petróleo Brent caía 1,1% a US$ 77,1 por barril, cerca de los precios en los que cotizaba justo antes del estallido de la guerra a finales de febrero.
Previo a los anuncios de la Fed, los traders especulativos ya habían estado reforzado su apuesta al dólar en futuros de divisas. La posición neta alcanzó nuevos máximos desde principios de 2025 a favor del billete verde, según datos del regulador estadounidense al cierre del pasado martes.