Para inversionistas con aversión al riesgo de corto plazo existe una alternativa de larga proyección que se ajusta a su perfil. Se trata de los Fondos de inversión inmobiliaria o REITs (por sus siglas en inglés).
De acuerdo a un informe de Compass Group, "el escenario económico actual de tasas aún en mínimos, que implica bajos costos de endeudamiento favorece al sector". Por otro lado, el riesgo inflacionario en los países emergentes a la larga podría favorecer a los bienes raíces, "ya que son activos reales".
"La inversión en REITs es atractiva para el largo plazo (3 años o más) y la estrate4gia que se favorece es de una diversificación global, pues las variaciones fuera de Estados Unidos (particularmente en Asia emergente) son más atractivas", asegura el gestor de inversiones.
Los REITs alcanzan actualmente un patrimonio bursátil de US$ 1 billón (millón de millones) en todo el mundo, siendo el 42% de origen estadounidense.