Así como en el debut del segundo trimestre los precios del litio subieron con fuerza, este jueves terminaron de borrar completamente ese rally.
El carbonato de litio spot alcanzó US$ 29.200 por tonelada a mediados de mayo, precios que no se veían desde 2023, a medida que la guerra en Medio Oriente y su histórica disrupción de precios del petróleo reforzaban las perspectivas de las energías renovables.
Sin embargo, desde ahí el "oro blanco" empezó a devolver sus ganancias, hasta el punto de cotizarse hoy cerca de US$ 22.400 la tonelada, una caída de 23% desde esos máximos recientes y que borra todas las fuertes ganancias posteriores al 10 de abril, según datos de Asian Metal.
"Los precios han caído principalmente por mayores expectativas de oferta. En esto ha incidido particularmente la especulación de un posible reinicio de Jianxiawo, una de las mayores minas de litio a partir de lepidolita en China, operada por CATL, que representaría en torno al 3% de la producción global", dijo a DF el lead de Mining Industry en Plusmining, Andrés González.
También hizo hincapié en que el alza reciente en los precios tenía un componente especulativo importante, y por lo tanto, la corrección no ha sido totalmente inesperada.
"Estamos viendo la entrada de nueva capacidad productiva en distintos países y una mayor cautela respecto del ritmo de crecimiento de los vehículos eléctricos, lo que ha generado presión sobre los precios", explicó la decana de la Facultad de Ingeniería y directora del Magíster en Economía Circular Industrial de la U. Autónoma, María Luisa Valenzuela.
El alivio geopolítico ha jugado un rol, dado que el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán ha permitido una cierta normalización del tráfico por el estrecho de Ormuz, devolviendo al crudo Brent a niveles previos a la guerra.
"La caída en el precio del petróleo puede afectar indirectamente, en tanto se reduce el incentivo económico inmediato para cambiar desde vehículos a combustión hacia autos eléctricos. Asimismo, la distensión geopolítica puede reducir primas de riesgo, con lo cual los precios pueden potencialmente a corregir parte del premio incorporado. Sin embargo, son factores secundarios", consideró González.
Por su parte, Valenzuela destacó el hecho de que los precios del litio siguen por encima de los mínimos registrados durante 2025, lo que atribuye a una buena demanda estructural asociada a la transición energética.
"Más que un cambio de tendencia de largo plazo, lo que observamos es un mercado que sigue buscando un punto de equilibrio entre una demanda que continúa creciendo y una oferta que ha aumentado con fuerza en los últimos años. La volatilidad probablemente seguirá siendo una característica del sector durante los próximos trimestres", anticipó.