por maximiliano villena
En septiembre se realizarán los primeros pagos. Son alrededor de 300 personas las que recibirán por primera vez el dinero de los beneficios sociales por canales electrónicos, lo que marca uno de los principales pasos del programa Chile Cuenta, y que para el próximo año ya tiene definido abrir al sector privado la iniciativa.
Según el jefe de la División de Cooperación Público Privada del Ministerio de Desarrollo Social, Sebastian Echeverría, el piloto empezó a operar a partir de julio, y actualmente se está trabajando en cuatro comunas: Recoleta y La Pintana en la Región Metropolitana; e Hijuelas y Nogales en la Quinta. Ello implica un universo aproximado de 3.000 personas, todas beneficiarias del Programa Puente, que es el objetivo en esta etapa piloto, en la que los pagos se hacen a través de la cuenta rut de BancoEstado.
Sin embargo, hacia adelante el plan es mucho más ambicioso. Y es que de aquí a un año, esperan dar disponibilidad de este medio de pago a cerca de un millón de personas, todas favorecidas por los programas de Chile Solidario.
“Pero para que Chile Cuenta funcione en plenitud, necesitamos convenios con los bancos privados, que además garanticen dos giros y dos consultas de saldos mensuales a los beneficiarios. Ahí hay temas que estamos resolviendo, pues la idea es que a partir del próximo año contemos con una nueva glosa en la Ley de Presupuestos de 2013, que nos permita crear este beneficio y tener la capacidad de hacer una convocatoria pública en la que participen las instituciones financieras”, apunta Echeverría.
Según explica el personero, esto no será a través de una licitación, sino que mediante la firma de convenios uno a uno con las entidades. Eso sí, bajo reglas claras de “capilaridad”, lo que implicará que, en general, sólo las entidades mayormente enfocadas en el retail podrían tener la capacidad de suscribir estos acuerdos.
Los objetivos
Pero, ¿cuáles son los objetivos? Según Echeverría, la idea “es subsidiar el acceso de los beneficiarios a una cuenta vista sin línea de crédito que sea financieramente inclusiva, porque entendemos que una de las trabas de las personas de menores ingresos para entrar al sistema es el costo. Pero, sobre todo, el objeto es la inclusión que se genera porque los usuarios se empiezan a vincular, generar historial y de pasó logramos avanzar, pues por ejemplo todos nuestros vecinos están pagando de esta forma, casi el 100% de los beneficios sociales”.