Pese a que en el mercado previsional se han destacado las virtudes que muestra la experiencia internacional de los fondos generacionales, la atención está puesta sobre el proceso en que se transitará desde los actuales multifondos al nuevo esquema.
Este martes, la Facultad de Administración y Economía de la UDP realizó un seminario sobre la implementación de los target date funds, instancia en la cual expusieron el superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías; el gerente de inversiones de Credicorp Capital, Klaus Kaempfe; el gerente de inversiones de Principal Asset Management, Felipe Lira; y el académico asociado del Instituto de Economía de la PUC, Jaime Casassus.
Una de las preocupaciones que ha esbozado la industria y el mercado financiero de cara a la puesta en marcha tiene que ver con la definición del benchmark (cartera de referencia) que deberá ser establecida por el regulador.
“El benchmark que se va a definir ahora probablemente va a determinar el 80%-90% de la rentabilidad de las pensiones”, alertó Kaempfe.
El ejecutivo de Credicorp aseguró que “para tener órdenes de magnitud, la diferencia este año entre la AFP que más rentó a la que menos rentó en un multifondo, fue más o menos un 1%. Lo cual es una súper buena diferencia, o sea, hay harta competencia”.
“El diseño del glidepath y los contenidos del régimen tienen que tener como foco el nivel de volatilidad del flujo de pensión a financiar”, dijo el Superintendente Macías.
Kaempfe señaló que el cambio de nombre de los fondos es irrelevante si no se aborda el nivel de riesgo. “Lo único que nos va a aumentar la rentabilidad es tomar más riesgo en el largo plazo”, afirmó, apuntando a que los fondos generacionales permiten planificar a mayor plazo al limitar los cambios discrecionales de los afiliados.
Trayectoria de inversión
Por su parte, el superintendente manifestó que el diseño del glidepath (trayectoria de inversión) y los contenidos del régimen de inversiones tienen que tener como foco el nivel de volatilidad del flujo de pensión a financiar.
“Esta es la clave. Tenemos que lograr establecer un nexo claro con la función objetivo que conecte con claridad y con incentivos el manejo de los portafolios, las rentabilidades durante la etapa activa con la etapa pasiva”, dijo Macías.
Además, adelantó que la definición de las carteras de referencia no será estática: aunque la ley fija un máximo de siete años para revisarla, se planea evaluarlas con una periodicidad mucho mayor, afirmó.
El gerente de inversiones de Principal Asset Management AGF, también entró al debate sobre el glidepath.
Lira enfatizó que para construir este esquema, se “tiene que pensar en las características demográficas de los distintos países”.
Para la construcción del glidepath, manifestó la importancia de que sea medible, replicable y lo menos granular posible.
Con todo, Lira advirtió que el desafío del nuevo sistema no es solo técnico, sino también comunicacional: “Es súper importante cómo le transmitimos al cliente por qué es importante esa disciplina a largo plazo. Eso nos permite alinear el objetivo de la pensión con el proceso de inversión”, concluyó.
Premios y castigos
Otra de las materias que introduce la reforma es premios y castigos para las administradoras.
Casassus se refirió al sistema que establece el nuevo esquema previsional según el desempeño de cada AFP dentro de las bandas permitidas.
“Es reconocer que hay AFP que lo pueden hacer mejor que otras. Los trade-off que tendrá el afiliado para quedarse o cambiarse estarán basados en evaluar quién lo ha hecho mejor en términos de gestión”, explicó el académico.