Un informe de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP) dio cuenta de cambios abruptos en la trayectoria laboral de los trabajadores chilenos al cumplir la edad legal de jubilación, que es de 65 años en el caso hombres y 60 en mujeres.
El estudio elaborado por los economistas Manuel García-Huitrón y Álvaro Altamirano concluyó que la tasa de ocupación se reduce de forma sostenida en la década que rodea el umbral de jubilación, lo que impacta en las cotizaciones y, finalmente, en las pensiones.
El informe sostuvo que existe un promedio de 69% de ocupación entre quienes están a cinco o siete años de la edad legal de pensión; un 58% en la previa inmediata, con uno o dos años antes; 42% uno o dos años después de cruzar el umbral; y 27% cinco a siete años más tarde.
A lo anterior, se agregó que la tasa de formalidad se mantiene estable hasta ese umbral, con 68% entre cinco y siete años antes de alcanzarlo, y 64% en los dos años previos. Sin embargo, el dato llega a 49% apenas se cruza la edad legal, y sigue disminuyendo hasta 38% cinco a siete años después.
Es decir, entre siete años antes de cumplir la edad legal de pensión, hasta siete años después, la formalidad se reduce en 30 puntos porcentuales.
La vicepresidenta ejecutiva de FIAP, Karol Fernández, señaló que "si bien pensamos que es muy necesario que se produzca la discusión respecto de la edad de jubilación, la evidencia muestra que ello no es suficiente. El verdadero desafío es lograr que las personas mayores puedan mantenerse más tiempo en empleos formales y cotizando. Si América Latina no convierte los años adicionales de vida laboral en años de cotización, tendremos pensiones más bajas y una creciente presión sobre las finanzas públicas".
América Latina
Además de Chile, el estudio también analizó la situación de Colombia, Perú, Uruguay, México, Costa Rica, El Salvador y República Dominicana. Todos atraviesan el problema de la reducción de la formalidad, aunque en diferentes magnitudes.
En Colombia, por ejemplo, donde la edad legal de retiro es de 62 años para los hombres y de 57 años para las mujeres, la formalidad retrocedió desde un 40% entre cinco y siete años antes de alcanzar ese umbral hasta un 12% entre cinco y siete años después.
En Perú, cuya edad de jubilación es de 65 años para ambos sexos, la caída para el mismo período es desde 19% hasta 2%. En tanto, Uruguay fue el país mejor posicionado, pasando desde un 79% a 57% en igual lapso.
“Después de los 50, América Latina sigue trabajando; lo que se interrumpe es la cotización: de cada 100 personas entre 50 y 65 años en los ocho países incluidos, 64 están ocupadas, pero solo el 44% de ellas trabaja formalmente. Al cruzar la edad legal de pensión cae más la formalidad que el empleo. El resultado son pensiones más bajas, más presión sobre los programas no contributivos y las finanzas públicas, y más desigualdad, sobre todo para mujeres y personas de menor escolaridad", indicó el socio fundador y economista jefe de Nuovalo, Manuel García-Huitrón.
"No hay una causa única: se combinan reglas previsionales que restan atractivo a permanecer formal cerca de la jubilación, barreras del mercado laboral que van de la discriminación por edad a la escasez de reconversión, y diferencias de escolaridad y de responsabilidades de cuidado entre las personas", agregó.
Propuestas
Para enfrentar este escenario, FIAP planteó cuatro medidas, reconociendo la necesidad de priorizar reformas según la realidad de cada país, ya que no existe una solución única para todos los sistemas previsionales.
En primer lugar, propuso hacer más atractiva la formalidad en edades avanzadas, eliminando desincentivos para seguir cotizando.
Del mismo modo, señaló que se debe fortalecer la demanda por trabajadores mayores, mediante incentivos a la contratación, capacitación y reconversión laboral.
También, llamó a proteger las trayectorias laborales sostenibles, coordinando los sistemas de empleo, invalidez y protección social.
Finalmente, propuso flexibilizar la transición entre trabajo y jubilación, favoreciendo modalidades de retiro gradual y compatibilidad entre empleo y pensión.