La Compañía General de Electricidad (CGE) logró las primeras condenas de cárcel efectiva contra responsables de robo de cables y hurto de energía. Las sanciones impartidas por la justicia en las regiones de O’Higgins y La Araucanía forman parte la estrategia con que la distribuidora apunta a frenar el impacto económico y operacional que estos delitos generan en su red.
Recientemente, el Juzgado de Garantía de Rengo, en la Región de O’Higgins, dictó condena de 61 días de cárcel efectiva al imputado por el robo de este material desde la subestación Las Nieves, hecho ocurrido en diciembre de 2025. En tanto, el Juzgado de Letras de Pitrufquén, en La Araucanía, sentenció a 41 días de prisión a una persona que registraba una conexión “fraudulenta y clandestina” en su domicilio.
Los delitos asociados al robo de cables ha ido en aumento y forman parte de las principales causas de interrupción del suministro, afectando no solo la calidad, sino la continuidad del servicio, comentaron desde CGE.
Impacto en el suministro
El director de Servicios Jurídicos de CGE, Ernesto Peñafiel, explicó que las recientes sentencias demuestran la efectividad de la persecución penal impulsada por la empresa para proteger la infraestructura crítica.
El ejecutivo enfatizó que el daño no se limita a la destrucción y reposición de los equipos de transmisión o distribución, sino que perjudica el servicio diario de las familias, lo que convierte la erradicación de estas prácticas en una prioridad corporativa para estabilizar las operaciones.
En términos cuantificables, la compañía declaró que durante 2025 registró 1.400 episodios de robo, que se traducen en unos 420 kilómetros de cable sustraído; es decir, la equivalencia en kilómetros que separan a Santiago de Chillán. La sustracción de material fue la causa de que el año pasado, 265 mil clientes sufrieran cortes de luz, tendencia que podría alcanzar cifras similares en 2026.
Según los datos aportados a DF Regiones por CGE, las regiones que registraron mayor ocurrencia de robo desde sus instalaciones en 2025 fueron lideradas por Coquimbo con 137 km, seguida de Maule y Biobío, que contabilizaron 63 y 46 km, respectivamente.
Investigaciones y denuncias
Desde la compañía comentaron que se trata de acciones delictuales perpetradas por “bandas organizadas y delincuentes preparados, con el conocimiento técnico para operar en redes energizadas” por lo que sólo en 2025 interpusieron cerca de 100 querellas por hurto de energía, lo que permitió la formalización de aproximadamente 100 personas.
En cuanto a la pesquisa de los delitos, aseguraron que colaboran activamente con las policías y el Ministerio Público en las investigaciones, realizando además las denuncias correspondientes en la totalidad de los casos.
La compañía enfatizó el enorme peligro de estas prácticas, advirtiendo que si una persona, sin mayor conocimiento intenta manipular la infraestructura, "es probable que pueda sufrir un accidente eléctrico con alto riesgo de ser fatal".