El fenómeno de bioluminiscencia que iluminó las costas de Tongoy y Guanaqueros durante el fin de semana largo se tradujo en un fuerte aumento en la llegada de visitantes, posicionando a estos balnearios de la Región de Coquimbo como uno de los principales polos turísticos del periodo.
El fenónemo natural provocado por microorganismos marinos que emiten luz con el movimiento del agua, generó un alto interés entre turistas y residentes, lo que se reflejó en el flujo vehicular hacia la zona.
Desde el municipio de Coquimbo señalaron que “los balnearios de Tongoy y Guanaqueros registraron una alta afluencia de turistas, quienes llegaron a estos lugares para observar este fenómeno”.
Aumento del flujo y presión en accesos
El impacto fue visible en las rutas de acceso, espeficamente en los peajes. El peaje de Guanaqueros registró más de 1.200 vehículos diarios en tránsito hacia ambos balnearios, acumulando más de 2.400 durante los días de mayor movimiento.
El incremento obligó a reforzar la operación en la zona, con mayor control de tránsito y monitoreo en accesos, ante la alta concentración de visitantes.
Turismo y economía local
El aumento de visitantes tuvo un efecto directo en la actividad turística. Desde el municipio de Coquimbo indicaron que “se han desarrollado tours que alcanzan a más de 600 personas diarias, contribuyendo significativamente al dinamismo económico local”.
A esto se sumó un repunte en el comercio local, con mayor demanda en servicios y oferta gastronómica. Según la misma fuente, este incremento “ha tenido un impacto positivo en la economía local, reactivando el comercio del sector y manteniendo estándares operativos acordes a periodos de alta demanda”.
El aumento de la actividad también implicó ajustes operativos. La Capitanía de Puerto mantuvo fiscalización permanente, autorizando solo a embarcaciones que cumplen condiciones para paseos nocturnos. En paralelo, el municipio reforzó servicios como mantención vial, turnos de emergencia y retiro de residuos ante la mayor carga de visitantes.
Aunque no existe claridad sobre la duración del evento, se proyecta que la bioluminiscencia continuará en los próximos dias. El fenómeno ha evidenciado el potencial del borde costero de Tongoy y Guanaqueros como destino turístico, impulsando la actividad económica en un periodo tradicionalmente de menor demanda.