Tras más de 10 años de estancamiento administrativo y financiero, el proyecto Mercado del Mar de Coquimbo logró destrabar su ejecución luego de asegurar un financiamiento superior a $ 7.500 millones, hito que permite reactivar una iniciativa clave para la recuperación urbana y económica del sector puerto de la ciudad.
El avance se concretó luego de la aprobación de recursos por parte del Consejo Regional de Coquimbo, en coordinación con el municipio y organismos sectoriales, cerrando así un largo proceso marcado por observaciones técnicas, rediseños del proyecto y dificultades para estructurar su financiamiento total.
El Mercado del Mar considera la construcción de una infraestructura moderna destinada a la comercialización de productos del mar, gastronomía local y actividades turísticas, con el objetivo de ordenar el comercio pesquero artesanal y potenciar el borde costero como polo económico. El recinto busca beneficiar directamente a pescadores, locatarios y emprendedores vinculados a la actividad marítima, además de generar un impacto indirecto en el empleo y el turismo regional.
De acuerdo con los antecedentes del proyecto, los recursos permitirán retomar las obras físicas, cuya ejecución se encontraba paralizada desde hace años y avanzar en un modelo de gestión que asegure su sostenibilidad operativa una vez en funcionamiento. El diseño actualizado incorpora mejoras en infraestructura sanitaria, áreas de venta, espacios gastronómicos y zonas abiertas al público, alineadas con estándares actuales de seguridad y operación.

Estancamiento y reactivación
El proyecto arrastra una historia de paralización que se extiende por casi ocho años. Las obras del Mercado del Mar se iniciaron en marzo de 2016 bajo la ejecución de la empresa Indico, con una inversión superior a los $ 5.700 millones financiados por el Gobierno Regional, mientras que el municipio actuó como contraparte técnica.
Sin embargo, en diciembre de 2017 la municipalidad resolvió poner término anticipado al contrato, tras constatar la falta de avances relevantes y el incumplimiento en el pago de remuneraciones e imposiciones previsionales de los trabajadores, lo que derivó en la paralización total del proyecto.
Desde el ámbito regional, el destrabe del Mercado del Mar es visto como una señal relevante en materia de inversión pública, en un contexto donde los gobiernos locales buscan acelerar proyectos con alto impacto económico y social. La iniciativa se suma a otros esfuerzos de recuperación urbana del casco histórico y del borde costero de Coquimbo, zona que concentra parte importante de la actividad comercial y turística de la ciudad.
Con el financiamiento ya asegurado, el siguiente paso será la reactivación formal de las obras y la definición de plazos de ejecución, los que estarán sujetos a los procesos administrativos y de licitación correspondientes. La expectativa de las autoridades es que el proyecto permita no solo recuperar un espacio emblemático, sino también dinamizar la economía local y fortalecer la identidad productiva ligada al mar.