El incremento en el precio de los combustibles ha provocado que 20% de la flota de transporte de carga en Chile deje de circular por las principales rutas y autopistas del país. Así lo aseguró Freddy Martínez, presidente de la Federación de Camioneros Centro-Sur, quien explicó que este cese no responde a un ejercicio de presión, sino a la insolvencia técnica que enfrentan los pequeños y medianos empresarios transportistas, quienes hoy operan bajo el costo de producción.
Según relató Martínez a DF Regiones, las mediciones obtenidas en los registros de las empresas concesionarias viales en el tramo Santiago-Puerto Montt y en rutas interiores que forman parte de la cadena logística con los principales puertos del país, “el flujo de camiones de alto tonelaje ha experimentado una caída sostenida en las últimas semanas, ante la imposibilidad de absorber un alza del diésel que impacta directamente en 50% de sus costos operativos”.
Este escenario podría agravarse en las próximas horas, ante el anuncio de nuevas alzas en el precio de los combustibles, que según las proyecciones de la Federación de Camioneros Centro-Sur elevarían a 30% la deserción de máquinas en las carreteras.
“Se habla de (un incremento) de $ 85 sobre una alza que fue de $ 580; es decir, más de 10%, va a subir $ 645; por lo tanto, podríamos pensar de que otro 10% que pueda dejar de girar o sea, estaríamos hablando aproximadamente del 30%, si lo sumamos”, sentenció Martínez.
Mientras que el sector requiere un incremento cercano a 28% para equilibrar el alza de 61% en el diésel, sectores estratégicos como el retail, la industria maderera y el acero sólo han aplicado reajustes que oscilan entre 15% y 17%.
Crisis social
De acuerdo a lo expresado por el dirigente gremial, existe resistencia de los grandes generadores de carga para ajustar las tarifas de los fletes de manera lineal al aumento de los insumos. Mientras que el sector requiere un incremento cercano a 28% para equilibrar el alza de 61% en el diésel, “sectores estratégicos como el retail, la industria maderera y el acero sólo han aplicado reajustes que oscilan entre 15% y 17%”.
Esta brecha financiera se complejiza por los ciclos de pago de la industria, que promedian 45 días, dejando a los transportistas sin capital de trabajo para reabastecer sus unidades. “Lo que está pasando es que nosotros necesitamos 45 días para que la plata retorne al bolsillo desde que empezamos a girar, porque el mejor de los clientes paga los días 15 del mes siguiente. Entonces, no estamos alcanzando a llegar a fin de mes”.
Freddy Martínez añadió que "aquí viene una crisis social también, porque los colegas hoy día están dejando de pasar. La pasada de camiones ha bajado 20%, y no es porque no haya qué transportar, es porque están sacando la cuenta que están teniendo que poner de su bolsillo para poder hacer el flete".
Apenas 5% de los socios ha logrado acceder a las líneas de crédito de BancoEstado, debido a requisitos burocráticos que excluyen a quienes presentan morosidad o problemas de flujo por la crisis, que son quienes precisamente requieren de mayor apoyo.
Apoyos y propuesta a Hacienda
Desde la federación cuestionan la efectividad de las herramientas dispuestas por el Ejecutivo a través de la banca estatal. Martínez detalló que apenas 5% de los socios del gremio ha logrado acceder a las líneas de crédito del BancoEstado, debido a requisitos burocráticos que excluyen a quienes presentan morosidad o problemas de flujo por la crisis, “que son quienes precisamente requieren de mayor apoyo”, explica.
El escenario del transporte ha sido transparentado en reiteradas reuniones con el Ejecutivo y en particular con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Desde los distintos gremios de camioneros del país, la búsqueda ha estado centrada en los consensos. Martínez reiteró que el gremio no solicita aportes gratuitos, sino herramientas para sostener la operatividad frente a la crisis de insolvencia gatillada por factores externos, con ayudas focalizadas y para los pequeños y medianos empresarios del sector, que representan 80% de la flota nacional.
En este contexto, la federación ha puesto sobre la mesa un petitorio de 12 puntos técnicos que incluyen la creación de un "préstamo estanque diésel" de aproximadamente $ 3 millones por camión, la revisión de la eficiencia de ENAP en refinación y la aplicación de ayudas directas a través de BancoEstado. El dirigente subrayó que estas medidas, que también contemplan la discusión sobre el Impuesto Específico y el IVA, son fundamentales para que el transporte profesional pueda funcionar hasta que los costos se normalicen, quedando ahora la definición del Parlamento para su aprobación.
La federación ha puesto sobre la mesa un petitorio de 12 puntos que incluyen la creación de un préstamo estanque diésel de aproximadamente $ 3 millones por camión, la revisión de la eficiencia de ENAP en refinación y la aplicación de ayudas directas a través de BancoEstado.
El petitorio también exige transparencia en los costos del petróleo argentino, incentivos para combustibles alternativos y la creación de un Polinomio Referencial País vía INE para transparentar las tarifas. Martínez enfatizó que, “si bien han expuesto sus argumentos de forma mesurada, se mantienen en alerta permanente y evaluando nuevos cursos de acción para asegurar que las demandas del transporte de carga”, que incluyen mejoras en seguridad y estacionamientos en carreteras concesionadas, sean finalmente atendidas por la autoridad central.