Durante la mañana de este lunes, el diputado Nelson Venegas sostuvo una reunión con el canciller Francisco Pérez Mackenna para abordar los alcances de una iniciativa privada que busca conectar la red ferroviaria nacional con Argentina y posicionar a la Región de Valparaíso como un eje estratégico para el comercio internacional.
La gestión se produce luego de que el consorcio integrado por la empresa chilena Beler S.A. e International Nusantara Investment Pte., de Singapur, solicitara al Ministerio de Relaciones Exteriores activar el Tratado de Maipú entre Chile y Argentina, con el objetivo de facilitar la tramitación del proyecto.
La iniciativa considera una inversión estimada de US$ 9.600 millones e incluye un túnel ferroviario bajo la cordillera, la recuperación de la conexión del histórico ferrocarril trasandino, una nueva vía férrea entre Los Andes y La Ligua, y el desarrollo de un puerto granelero en Longotoma, en la provincia de Petorca. El trazado apunta a conectar a Chile con Argentina y abrir una ruta desde Brasil, Uruguay y Paraguay, con salida al Asia Pacífico a través de la costa de Valparaíso.
Gestión ante Cancillería
Tras la reunión con el canciller, Venegas planteó que el proyecto debe ser mirado como una obra estratégica para la región y el país.
“Durante años hemos dicho que la Región de Valparaíso tiene que pensar en grande, con visión de Estado y mirada de futuro. Este corredor bioceánico no es solo una obra de infraestructura: es una oportunidad concreta para cambiar el eje económico de nuestra región”, sostuvo.
El parlamentario agregó que buscará involucrarse en las gestiones para empujar la iniciativa desde el Congreso y ante las autoridades del Ejecutivo. "Este proyecto en que nos estamos involucrando le hace bien a Chile, le hace bien a nuestra región y, por supuesto, voy a ser un protagonista respecto de algo de esa naturaleza. Por eso, vinimos a ver al Canciller y nos hemos puesto a disposición y, en conjunto, vamos a trabajar detrás de ese tremendo proyecto", cerró.
La reunión instala una nueva dimensión política en torno al corredor, que hasta ahora había avanzado principalmente por la vía de gestiones privadas ante Cancillería.
El rol del Tratado de Maipú
El punto clave para los impulsores del proyecto es la activación del Tratado de Maipú de Integración y Cooperación, firmado en 2009 por Chile y Argentina.
Según ha planteado el consorcio, este instrumento permitiría declarar la iniciativa como un proyecto de interés estratégico binacional y abrir una vía especial para su desarrollo, mediante una entidad binacional que pueda coordinar estudios técnicos, contratación de obras, construcción, administración y operación posterior.
Los impulsores sostienen que esa fórmula permitiría reducir tiempos de tramitación y acotar la permisología, con un plazo de construcción estimado entre tres y cuatro años si obtiene respaldo de ambos países.
El proyecto también considera ampliar el puerto terrestre de Los Andes e instalar plantas de gasificación por plasma para abastecer de energía eléctrica a los trenes.
Una salida por Valparaíso
El corredor bioceánico Longotoma busca competir como alternativa logística para exportaciones de granos provenientes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay hacia China y otros mercados del Asia Pacífico.
De acuerdo con los antecedentes entregados por sus impulsores, el puerto de Longotoma reduciría los costos frente a otras rutas actualmente utilizadas para llegar al Pacífico.
La iniciativa contempla además transporte de carga, vehículos y pasajeros a través del túnel ferroviario entre Uspallata, en Mendoza, y Los Andes, conectando luego con La Ligua y la zona costera de la provincia de Petorca.
Desde Cancillería, en la primera gestión del consorcio, se había confirmado la recepción de una solicitud de audiencia con el ministro, aunque se recomendó canalizar la reunión con la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales por su aproximación técnica al tema.
Con la reunión sostenida por Venegas y Pérez Mackenna, el proyecto suma ahora una gestión parlamentaria directa para intentar instalar el corredor bioceánico dentro de las prioridades de infraestructura e integración entre Chile y Argentina.